En una localidad de Canadá, leemos en Cope, un grupo de ancianas la emprenden a bastonazos contra un joven que se lanzó contra su párroco.

Aparentemente es una noticia simpática, pero la realidad no lo es. El sacerdote, al terminar la Misa, salió a la puerta para saludar a sus feligreses y, en momento dado, un joven de unos 25 años se abalanzó sobre él, lo tiró al suelo y lo agarró por el cuello. Los asistentes no reaccionaron, pero sí lo hicieron unas ancianas que la emprendieron a bastonazos contra el agresor ante la mirada atónita de los presentes. Al final consiguieron que el joven saliera huyendo.

Gracias a Dios, al párroco no le ha ocurrido nada, aunque sí estaba en shock.

Tenemos que pensar que nuestros sacerdotes están expuestos y son vulnerables y, aunque estas cosas no suelen ocurrir, vamos a rezar por ellos y a actuar cuando sea necesario.

El artículo completo puedes leerlo en este enlace de Cope

 

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