Una historia en el Metro

Paseando por Twitter, ayer me encontré este hilo de @palomamaraton que, por otra parte se ha hecho viral. Lo comparto con vosotros porque me parece un testimonio precioso de generosidad y caridad:

Hoy en la línea 10 de metro (Madrid) me ha pasado lo más bonito que te puede pasar. Voy a abrir hilo porque sigo emocionada:

Ha entrado un señor pidiendo dinero para poder pagar la luz de su casa. Casi nadie en el vagón estaba prestándole atención, como suele ser habitual. Yo al principio iba con los cascos y tampoco le estaba escuchando.

Me he dado cuenta de que estaba dando libros de su casa a cambio de dinero. Me he quitado los cascos para escuchar lo que decía. Si no tenías dinero pero querías un libro porque te llamaba la atención, él te lo daba sin pedir nada a cambio.

Me ha parecido tan bonito que le he dado un euro que tenía en la cartera. Cuando se ha girado para darme las gracias he visto un libro que tenía igual cuando era pequeña y me ha traído un montón de recuerdos.

Cuando me ha visto el señor me dice, ¿te gusta este? toma, para tí. Y le he preguntado cuantos años tenía su hija. Me ha respondido que 7. Y le he preguntado si no se lo había leído alguna vez.

Me contesta que sí, que es su libro favorito. Al oír eso se me ha removido algo por dentro. Le he preguntado que cuanto costaba. Me dice que 5 euros. He sacado la cartera y se lo he dado.

Me da el libro y le digo. «Toma, es para ti, pero léeselo a tu hija esta noche y prométeme que lo vas a dar por vendido y no se lo darás a nadie».

El señor se ha puesto a llorar, me da un abrazo y me da las gracias. Obviamente yo también llorando y medio vagón mirando.

Se ha ido llorando y desde el andén me mira y me dice: «Que Dios te bendiga siempre».

Al salir, una señora mayor me toca en la espalda. Me giro con los ojos todavía llorosos y me dice: «Los jóvenes demostráis a los adultos que se equivocan todos los días».

Y hasta aquí mi historia. Sigo emocionada y todo.