“No temo por mí, yo ya he entregado mi vida a Dios”. Victoria Braquehais, misionera

En un artículo publicado en el Diario Sur, el responsable de formación en el Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME) explica cómo son los misioneros actualmente. La fe y el riesgo son las características que traspasan el tiempo y los cambios sociales. Según la agencia Fides, 40 misioneros fueron asesinados en 2018, la mayoría en África.  España es el país con mayor número de misioneros católicos en el mundo, con más de 11.000 miembros.

Los enviados de Dios han de gozar de una importante base teológica, según sus responsables. “Porque será el cimiento de su identidad y una manera de afrontar el diálogo interreligioso”.

Las lenguas suponen otra asignatura obligatoria, aunque la palabra ya no es su única herramienta. «No se transmite el Evangelio sólo con el verbo, también mediante el testimonio y la acción».

«No hacemos proselitismo, sino que convivimos con ellos y damos testimonio con la palabra y, sobre todo, con nuestra vida. La fe se contagia a través de la convivencia». Pero los números evidencian una situación compleja. «Hoy tenemos más mártires que durante los primeros siglos del cristianismo».

Te recomiendo que leas este interesante artículo en este enlace de Diario Sur, donde también encontrarás el testimonio de varios misioneros, como el de Victoria Braquehais que lleva 10 años en la República Democrática del Congo: “Mi única preocupación es que la inestabilidad afecte a los chicos de la escuela, pero no temo por mí, yo ya he entregado mi vida a Dios y he descubierto que lo realmente importante es lo que Él quiera”.