Mi regreso a casa. La vuelta a la a la Iglesia de una profesora universitaria

Hay un tuit de un sacerdote que siempre recuerdo y que dice lo siguiente: «Todas tus cosas le importan. Tanto, que son objeto de su atención constante. Tanto, que no está dispuesto a que el error o el engaño te alejen de Él. Tanto, que aun lejos, no descansará hasta encontrarte»

Este es el caso de Henar Zamora y que leemos en la web de la Diócesis de Valladolid. Educada en una familia católica comprometida con la fe, en su adolescencia fue tirando de ella poco la comodidad y el ambiente, aunque iba a Misa.

«El problema comenzó durante nuestro noviazgo, ya que, a pesar de que nos embarcamos en la búsqueda de una vida más profunda, tampoco teníamos muy claro lo que queríamos, y la seducción de una libertad mal entendida» comenta Henar. Los derroteros le fueron llevando hasta la Nueva Era y a ser muy críticos con la Iglesia.

Pero gracias a Dios, que nunca se cansa, a las Confesiones de San Agustín y a un matrimonio amigo cuya coherencia les atraía muchísimo, después de más de 30 años de matrimonio hoy puede decir que ha regresado felizmente a la Iglesia.

«Desde que comenzó nuestra vuelta a la Iglesia en aquel verano de 2013, es como si se hubiera desatado una “sed insaciable” de Dios, por así decirlo; solo deseaba formarme, oír hablar de Cristo, de la Virgen, de la Iglesia, para poder amarlos incondicionalmente con fundamento y purificarme y protegerme (a mí y a mi familia) de tantas desviaciones y falsedades que había admitido y que continúan en el ambiente de nuestra sociedad».

No subestimemos nuca el ejemplo que podemos dar a los que tenemos cerca porque puede mover montañas.

Te invito a que leas el testimonio completo en la web de La Diócesis de Valladolid