Hakuna en Iesu Communio

Muchas veces no somos realmente conscientes del valor que tiene la vida consagrada para el resto de la Iglesia. Por la Comunión de los Santos recibimos todas la gracias y oraciones como savia que nos alimenta.

En Alfa y Omega podemos leer cómo los jóvenes de Hakuna lo saben bien y por eso tienen encuentros con algunas comunidades como Iesu Communio, las Dominicas o las Misioneras de la Caridad.

Álvaro Vázquez de Hakuna lo explica: «Nosotros tenemos dos pilares: la adoración al Santísimo y la caridad, y gracias a esto último hemos conocido a muchas monjas que dedican su vida a los más pobres y a los enfermos. Yo estoy alucinado de lo que descubro cuando trato con ellas –reconoce–. Se les ve una felicidad absolutamente increíble. Notamos que son el pulmón de la Iglesia y que nos están sosteniendo con su oración. Nos sentimos en deuda de agradecimiento con ellas».

Fruto de esos encuentros han llegado a surgir vocaciones, como la de María que reconoce que «nunca había tenido una relación con monjas antes», pero tras un tiempo alejada de la Iglesia decidió volver de un modo «tan fuerte» que sentía que «Dios me pedía entregarme en la oración y llevar una vida decididamente cristiana». A sus 23 años, ha dejado sus estudios de Ingeniería para entrar en el carmelo. Horas antes de entrar, las sensaciones son cambiantes: «Muchas paz y tranquilidad, pero mucha emoción también», reconoce.

Te recomiendo que leas completo el artículo de Alfa y Omega en este enlace porque es el testimonio precioso de unos jóvenes que siguen a Cristo muy de cerca.