Érase una vez un cura que fue destinado como párroco a tres pueblos: La Sagrada, Tamames y Aldeanueva de la Sierra.

Pero no era un cura cualquiera, éste tenía ALMA MISIONERA y creía que era posible otra vida… otro mundo.

Si quieres conocer su historia y como se ha involucrado y a implicado a sus feligreses, sólo tienes que ver este vídeo de la Gaceta de Salamanca.

 

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