Don Giorgio Ronzoni, un párroco en silla de ruedas

Si de repente tienes un accidente de coche y te quedas postrado en una silla de ruedas, seguramente pensarías que tu vida ya no tiene sentido, qué va a ser de ti…

Esto le ocurrió a D. Giorgio Ronzoni, párroco en una iglesia de Padua. Tras un accidente de coche se quedó paralizado de cabeza para abajo. Al principio pensó que no iba a poder seguir siendo párroco, pero gracias al empeño de sus feligreses hoy sigue atendiendo a su iglesia. Avvenire lo ha entrevistado y su testimonio  te dejará con la boca abierta.

«La tecnología ayuda: uso la computadora, el teléfono móvil y las tabletas. Tengo dos cuidadores que me asisten las 24 horas del día. Los feligreses han creado una asociación, los Amigos de Don Giorgio, y siempre están presentes».

«Estoy de acuerdo en hablar de mí mismo solo para decirle a los demás que hay muchas otras posibilidades. Quien está pasando por un período difícil por una enfermedad, un dolor, a menudo esperando que alguien le diga: mira, esto no ha terminado. Estamos acostumbrados a evaluar todo lo que hemos perdido, sin considerar lo que todavía podemos hacer. Creo que el mundo de la discapacidad puede dar mucho a estos tiempos narcisistas, en la que los deseos se convierten derechos.»

Te dejo aquí el enlace de Avvenire para que puedas leer el testimonio completo de cómo ha afrontado con 50 años este revés de la vida