Entre alzar un pie y volver a apoyarlo

Entrada del blog de nuestro buen amigo Carlos Andreu 

A finales del pasado mes de septiembre nació Francisco, el segundo hijo de un muy buen amigo. Tras el parto, los médicos comunicaron a los padres que el niño estaba gravemente enfermo y que apenas le daban 24 horas de vida. El pasado martes, 16 de Octubre, fallecía en el Hospital del Niño Jesús de Madrid con apenas veinte días de vida.

Un profesor universitario fue invitado a dar una conferencia en la fiesta de Navidad de una base militar. En el aeropuerto le recibió un soldado llamado Ralph. En el breve trayecto desde la terminal hasta el coche estacionado en el parking, Ralph se separó del profesor en tres ocasiones: primero para ayudar a una anciana con su maleta; luego para coger en brazos a dos pequeños y que pudieran ver a un Santa Claus que recorría el aeropuerto y después para orientar a una persona. Las tres veces volvió con una sonrisa en su rostro.

Ya en el coche, el profesor le preguntó el porqué de su amabilidad, y el soldado le contó que había servido en Vietnam en una compañía especializada en limpiar campos minados. Y en esa época había visto como varios amigos suyos, uno tras otro, encontraban una muerte prematura.

“Me acostumbré a vivir paso a paso, explicó. Nunca sabía si el siguiente paso iba a ser el último; por eso tenía que sacar el mayor provecho posible del momento que transcurría entre alzar un pie y volver a apoyarlo en el suelo. Me parecía que cada paso era toda una vida”.

Y la tesis de Ralph me la confirmó mi amigo esta semana. Cada uno de esos veinte días que vivió Francisco fue único y lleno de vida. Sus padres, aprovecharon al máximo esa oportunidad que la vida les ofrecía al lado de su pequeño. Cada día, cada hora, cada minuto.

¿Por qué no te propones hoy vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de tu vida de una sola vez? Aprende a disfrutar de todos los pasos de este día, como si fueras plenamente consciente de que no los vas a repetir. Verás como si te acostumbras a actuar bajo ese paradigma todo lo que hagas irá encaminado a tu bien y al bien de los demás: tu familia, tu equipo, tus amigos…