El documento final

Ya lo han presentado al Papa que ha autorizado su publicación.

Es el episodio de los discípulos de Emaús, narrado por el evangelista Lucas, el hilo conductor del Documento Final del Sínodo de los Jóvenes.

En primer lugar, examina el contexto en el que viven los jóvenes teniendo hacia ellos una escucha empática que permita un verdadero diálogo. También hace referencia a la necesidad de formación en la parroquia, escuelas o universidades. Nos pide que tengamos una actitud de acogida a hacia los inmigrantes.

Establece un firme compromiso a la adopción de rigurosas medidas de prevención que eviten la repetición de abusos, erradicando la corrupción y el clericalismo.  No debemos olvidar, sin embargo, los numerosos laicos, sacerdotes, consagrados y obispos que se dedican cada día, con honestidad, al servicio de los jóvenes.

Una “brújula segura” para la juventud es la misión, don de sí mismo que conduce a una felicidad auténtica y duradera: Jesús, en efecto, no quita la libertad, sino que la libera. cada persona debe vivir su propia vocación específica en cada ámbito: profesión, familia, vida consagrada, ministerio ordenado y diaconado permanente.

Así mismo trata temas como el acompañamiento interior; el arte del discernimiento; “La sinodalidad” como un estilo de misión que nos anima a pasar del yo al nosotros; el desafío digital; reconocer y valorar a la mujer en la sociedad y en la Iglesia; cuerpo, afectividad y sexualidad; el acompañamiento vocacional; la llamada universal a la santidad, entre otros.

Te invito a leer este artículo de Vatican News que te explica ampliamente un resumen de los temas tratados y que quedan fijados en el documento final del Sínodo