Una nueva fake news

Parece que todo vale con tal de que sirva para imponer un pensamiento único al servicio de las nuevas ideologías. En el Diario de Navarra nos aclaran la controversia surgida a sobre Epi y Blas, los entrañables personajes de Barrio Sésamo.

En el día de ayer, la práctica totalidad de los medios difundió como una gran noticia la confirmación de que Epi y Blas, los entrañables personajes de Barrio Sésamo, eran una pareja homosexual. Así lo había confirmado Mark Saltzman, gay y guionista de muchos episodios. La noticia de que Epi y Blas eran gays saltaba de medio en medio. Al parecer existe un pluralismo informativo que, como vamos a ver, en realidad y respecto a muchos asuntos es pura ficción. Lo que es real es la capacidad de una falsa noticia para convertirse en viral. Porque efectivamente, la noticia es falsa. Internet y las redes sociales son formidables instrumentos a través de los cuales corre a la misma velocidad la información y la desinformación.

El asunto de si Epi y Blas eran una pareja gay, no es desde luego un asunto del que empezara a hablarse en el día de ayer. Hace años que se le viene dando vueltas a esta cuestión. Por eso hace años que Sesame Workshop (antes Children’s Television Workshop), la empresa propietaria de Barrio Sésamo, emitió una nota desmintiendo que Epi y Blas fueran homosexuales. La primera aclaración oficial de Barrio Sésamo, allá por el año 1993, fue que, en primer lugar, Epi y Blas “no representan a una pareja homosexual”, en segundo lugar que “son peluches, no humanos”, con lo que la controversia carece de sentido, y en tercer lugar que se trata de personajes destinados a mostrar a los niños que, pese a sus discrepancias, pueden ser “buenos amigos”.

Cuando no basta un “No es no”

No puede dejar de observarse, sin embargo, que si Barrio Sésamo ha tenido que desmentir que Epi y Blas fueran gays en 1993, en 1998, en 2009, en 2011 y en 2018 es que quienes afirman que son gays sencillamente no están dispuestos a aceptar la verdad y que nadie les desmienta. Hay que convertir a Epi y Blas en homosexuales sea como sea.

Además de la nota de Sesame Workkshop, quien publicó un tuit aclaratorio fue Frank Oz, uno de los dos creadores de Epi y Blas, que además ocasionalmente manejaba la marioneta de Blas. Frank Oz señaló una vez más, respecto a la cuestión de si Epi y Blas eran gays, que “no lo eran, por supuesto”.

Queda por fin explicar que Mark Saltzman, el guionista entrevistado por queerty.com, cuya declaración ha desatado toda esta oleada de “fake news”, entró a trabajar en Barrio Sésamo en 1985, cuando Epi y Blas llevaban existiendo desde hacía 15 años. Mark Saltzaman es gay y queerty.com es un medio activista gay.

El poder mediático de la ideología dominante en acción

Naturalmente toda esta reflexión no va sobre el sexo de dos peluches, ya que los peluches no se reproducen sexualmente sino mediante máquinas de coser, sino de cómo se puede reescribir la realidad al servicio de una determinada ideología y de la fuerza que tiene esa ideología, capaz de difundir esa reescritura sin apenas oposición y sin contraste a través de prácticamente todos los medios de comunicación. Y si esto pueden hacer con Epi y Blas, ¿qué no podrán hacer con todo lo demás?

El artículo completo puedes leerlo aquí: No, Epi y Blas no eran gays