La vida monacal de Justo, el «loco» de Mejorada que inspiró a Aquarius

Justo Gallego, ahora con 92 años, ingresó con 27 en el monasterio soriano de Santa María de Huerta, pero tuvo que abandonarlo tras contraer la tuberculosis. Vive en la catedral que él mismo ha construido

«Come como un pajarito, reza todo el tiempo y se pasa el día entero recluido en su catedral». Es la descripción más certera de aquellos que mejor conocen a Justo, el hombre que desde hace más de cincuenta años levanta con sus propias manos una enorme catedral en Mejorada del Campo con materiales reciclados. Tildado de loco, su extraordinaria historia llegó a inspirar a Aquarius.

A sus 92 años, este labrador ingresó a los 27 en el monasterio soriano de Santa María de Huerta. Pero solo ocho después se vio obligado a abandonarlo tras contraer tuberculosis. Lejos de venirse abajo, decidió levantar la fastuosa edificación «con la ayuda de Cristo» en su pueblo natal. Aficionado al Real Madrid, declina dar el nombre de algún jugador favorito porque «con las millonadas que ganan, sería caer en la idolatría».

A pesar del paso del tiempo, la salud no le quita el sueño («tengo mis problemas, pero me callo») y tiene claro que para terminar el templo hacen falta millones, aunque no sabe cuántos. «Si me los dan y me dejan a mí, en poco tiempo estaría terminada», afirma orgulloso, ataviado, como no podía ser de otra forma, con su clásico gorro de lana rojo.

Exterior de la catedral, en Mejorada del Campo

Una ayuda importante para su causa llegó de la mano de la famosa bebida energética. Fue hace trece años, cuando Justo y su catedral traspasaron fronteras debido a un anuncio que resumía su historia bajo el lema «el ser humano es imprevisible». Por ello, recibió alrededor de 36.000 euros y una abrumadora avalancha de fieles y curiosos llegados de todas partes del mundo.

Tal fue la repercusión que, meses más tarde, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) expuso la obra en una de sus exposiciones. «Con el dinero del anuncio compré un montón de chapas para la cubierta», remarca el artífice, agradecido también por todos los donativos recibidos desde entonces. «Venían grupos de japoneses, alemanes, italianos… dormían aquí dentro en sacos de dormir y nos ayudaban con la tarea», recuerda Ángel López, su ayudante desde hace veinte años y heredero de la catedral.

Fuente: ABC

http://www.abc.es/espana/madrid/abci-vida-monacal-justo-gaudi-mejorada-inspiro-aquarius-201802050150_noticia.html