Cilic: «Soy católico y mucho»

La escena se produce a mediados de noviembre de 2014. Marin Cilic, flamante campeón del US Open esa campaña, regresa a su casa de Medjugorje después de la gira asiática y tiene una cuenta pendiente: «Soy católico y mucho. Me educaron así, en ese ambiente y cada año hay más de un millón de turistas que visitan las colinas de Podbrdo donde se dice que apareció la Virgen. Yo siempre que estoy en casa voy y eso me hace sentir bien. Claro que fui a darle gracias a Dios en su día por la victoria en Nueva York», cuenta.

El tenista croata se cruza hoy, a partir de las 09.00 horas en España, con Rafael Nadal, en el sexto precedente entre ambos. En juego está un billete para las semifinales del primer ‘Grand Slam’ del calendario. Nadal domina los cara a cara por 5-1. Para encontrar el precedente más reciente que hay que ir a las semifinales del Masters 1.000 de Shangái con triunfo del campeón de 16 grandes por 7-5 y 7-6(3).

Cilic ya no es el de hace cuatro años. No juega tan agresivo y, sobre todo, ha cambiado demasiado de entrenador. La pasada campaña lo dejó con el sueco Bjonas Bjorkman y ahora mismo su técnico es su compatriota Ivan Cinkus. Otro paisano, Goran Ivanisevic, vencedor en la hierba de Wimbledon en 2001, le llevó al mayor éxito de su carrera en las pistas de Nueva York. Ivanisevic, presente en Australia para jugar el torneo de leyendas, tiene claro que las pocas opciones de Cilic para derrotar a Nadal pasan por la agresividad.

«La pista le beneficia porque es la más rápida de los cuatro ‘Grand Slam’. Y juegan en una hora que no hace calor. Lo que pasa es que tiene que ser agresivo como cuando ganó el Abierto de Estados Unidos y sacar bien. Si no saca bien, no tiene ninguna opción», declara.

El golpe de la Copa Davis

Un partido ha marcado el pasado más reciente de Cilic como jugador de tenis y el que le colgó la etiqueta de perdedor que se quiere sacar lo antes posible. Fue en el cuarto punto de la final de la Copa Davis 2016 ante Juan Martín Del Potro. Dominaba por dos sets a cero. Estaba a una sola manga de dar a Croacia la segunda Ensaladera de su historia y se dejó remontar. El tenista acabó tan hundido que renunció a la primera eliminatoria del año siguiente, precisamente ante España en Osijek.

Cilic es el sexto favorito del cuadro de Australia pero la derrota ayer de Dominic Thiem a manos del desconocido Tennys Sandgren le convierte ya en la quinta raqueta mundial, por delante del austriaco, quedándose a un puesto de su mejor clasificación de siempre. En medio del cambio generacional resiste Marin de 29 años.

http://www.marca.com/tenis/open-australia/2018/01/23/5a66bc16ca4741274b8b461f.html