RedMadre ayuda a la mujer embarazada

Nacieron de la impotencia de ver cómo la clase política no ponía la maternidad por encima de otras cuestiones ni facilitaba las cosas para que la que quiera pueda ser madre sin vivir ahogada. Diez años después, su responsable señala que la situación es parecida. Por eso, por las oficinas de RedMadre pasan 300 al año buscando ayuda económica y psicológica porque, a veces, es tan sencillo como acompañarles al médico o incluso al paritorio.

¿Cuánto tiempo llevan funcionando en la asociación?
Llevamos diez años activos. Desde 2007 y fuimos de las primeras junto con Pontevedra porque en España la fundación ya tiene 42 sedes, cada una con su independencia.

¿En qué momento se juntaron?
Veíamos que las administraciones públicas no estaban cubriendo la necesidad de apoyar a la maternidad porque hay muchas mujeres que quieren ser madres y no pueden. En Galicia, recogimos firmas en su momento y fuimos al Parlamento. En aquel momento salió una ley de apoyo a la maternidad, pero sin presupuesto definido. Entonces decidimos que la sociedad civil tenía que hacer algo y nos juntamos en esta asociación para respaldar a embarazas que lo necesiten, personas inmigrantes o en paro y también a las que les han dejado sus parejas por querer tener el bebé.

¿Cómo las ayudan? ¿En qué se centra su trabajo?
Nuestro trabajo es social. Les atendemos y vemos las necesidades que tienen ya sea de tipo psicológico o asesoramiento jurídico, a veces es tan sencillo como que alguien las acompañe al médico. Después están las cosas que necesita el niño.
¿Son todas mujeres o también los hombres se animan a colaborar con la asociación?
La mayoría sí que somos mujeres, pero el que va a por las donaciones o a por suministro a Banco de Alimentos es un jubilado que nos ayuda muchísimo y las que tenemos maridos también colaboran, pero quizás para cosas más de ir al especialista sienten más cerca a otra chica.

¿A cuántas mujeres les dan asistencia al año?
La media está en unas 300 atendidas al año entre las oficinas de A Coruña y Santiago.

¿Las mujeres tienen reparo a la hora de pedir ayuda?
Cuando tienes necesidad, buscas lo que sea, las inmigrantes tienen menos reparo en pedir ayuda, pero con la crisis hemos asistido a mucha gente nacional, gallegos y españoles. Solteras y con pareja. Con el tema de los papeles les ayudamos e informamos de las subvenciones que pueden solicitar como la “tarxeta benvida” de la Xunta, que son sobre 1.300 euros. También si tienen las condiciones de pedir la Risga o ayudas privadas.

¿La ayuda a las madres es hasta que tienen el niño o hay un seguimiento posterior?
Hasta los tres años. Es gente sin recursos, casos con violencia de género, aunque de momento no hemos tenido muchos, pero todas están en una situación de vulnerabilidad. Les buscamos una casa de acogida porque muchas marchan de casa y, en este sentido, estamos en contacto con otras ONG. Trabajamos con Cruz Roja, Equus Zebra, el Banco de Alimentos, con los trabajadores sociales del Materno…

¿Pero la conciliación existe?
Estamos muy lejos de que sea cierto y de que se valore la maternidad. La sociedad no la ve como un bien, vamos, el sistema y los políticos. Después ves casos de empresas que potencian que las empleadas congelen óvulos para retrasarla… Y esto hace que las madres de jóvenes pasen a ser madres abuelas. Las universitarias embarazadas no disponen de ayudas que les permitan seguir estudiando y ser madres.

¿Cree que existen prejuicios sobre las madres o padres que deciden tener un niño solos?
Yo creo que no hay ningún problema en ser madre soltera, antes sí que había más prejuicios, pero las familias monoparentales están bien vistas. Ahora bien, es muy costoso. Lo que queremos con Redmadre es que ninguna mujer se encuentre sola, que tenga una ayuda que le permita seguir adelante con el embarazo.

¿Cuáles son los pasos a seguir una vez que entra una mujer embarazada por la puerta pidiendo ayuda?
Primero, se le orienta. Se mira si necesita ayuda psicológica porque tenemos un convenio con un gabinete y colaboran profesionales, también tenemos a algún ginecólogo voluntario, a voluntarios que acompañan, a voluntarios abogados, todos prestan su servicio gratuito. Además de las ayudas económicas que puedan recibir, les regalamos la canastilla para cuando va al hospital, tú sabes la ilusión que les hace, también cunas, cochecitos, bañeras para que el bebé esté cubierto. Pañales, leche… lo que se conoce como ayudas de emergencia.

Supongo que por encima de lo material, lo básico es encontrar a alguien que les escuche.
Totalmente, ellas buscan que estén a su lado, que sepan que estamos ahí para cuando necesitan hablar o pasear o ir a un control médico.

Dice que se está avanzando, pero ¿de qué forma?
El cheque bebé de la Xunta pasará a ampliarse hasta los tres años. Es muy poquito, pero algo se está haciendo. Nada que ver con los países europeos, donde la conciliación existe. El tema de las guarderías tendría que ser algo prioritario y el laboral, incentivar a las empresas para que contraten a mujeres en edades fértiles. Una mamá nos dijo el otro día que en una entrevista de trabajo le dijeron que la cogían si no se quedaba embaraza. En los currículum vitae, no sé porqué tienen que exigir la edad o el sexo. Son cosas que ya no tenían ni que figurar.

¿Es presidenta desde que nacieron como colectivo?
En la asociación llevo desde el principio, pero como presidenta desde 2010. Siempre he defendido la vida y la infancia y aunque hemos avanzado en la igualdad, las mujeres embarazadas son muy vulnerables.

¿Qué ocurre cuando entra una menor que está embarazada? ¿Qué tipo de asistencia le pueden dar?
Las menores acuden con sus padres, que son los responsables así que poco podemos hacer, solo ayudamos en aspectos materiales, pero no vamos más allá. Las jóvenes deberían tener cubierta la seguridad social si están estudiando, tener un respaldo económico y también psicológico. Date cuenta que una adolescente tiene mucho mobbing y acoso escolar. Tienen que estar super arropadas porque los compañeros lo ven mal y es como un tabú en la mayoría de los casos. Una chica adolescente que se queda embarazada es una valiente si lo saca adelante. Antes, con 18 años nuestras madres ya tenían hijos.

¿Poco se les dice a los menores sobre el sexo? ¿Sigue siendo tema tabú?
Sí y otra cosa que está fallando es la educación en los afectos, en valorar la maternidad, tu cuerpo y tus sentimientos.

Dijo al principio de la entrevista que nacieron después de recoger firmas y llevarlas al Parlamento gallego. ¿Han cambiado las cosas desde entonces?
No, los horarios laborales no están encaminados a compaginar trabajo y crianza. Las ayudas económicas son ridículas y el acceso a guarderías está igual y aunque hay empresas que facilitan el servicio, son muy pocas. Nosotros impulsamos un programa para los chavales de la ESO hace tres años donde a través de la participación en clase se familiarizaron con cuestiones como la corresponsabilidad y los afectos, a ser conscientes de sus actos y crecer en valores de igualdad. Estamos volviendo para atrás. Empezamos antes a tener relaciones sexuales y sin protección y cuándo se quedan embarazadas, ¿qué les ofreces? Hay que ir antes de que esto se produzca porque aumentaron las conductas de riesgo y las enfermedades de transmisión sexual. No puedes enseñar la parte genital y obviar la afectiva.

Fuente: http://www.elidealgallego.com/articulo/coruna/susana-lozano-garcia-adolescente-queda-embarazada-es-valiente-saca-adelante/20180120224129362308.html