Estar de rollo

Hoy en día resulta complicado el compromiso en todas las facetas de la vida y particularmente en el terreno amoroso. El “rollo”se ha convertido en la principal forma de relación afectiva entre hombres y mujeres.

“Enrollarse, abarca desde unos cuantos besos hasta una relación sexual completa y, temporalmente, desde una relación de una noche a la de continuidad prolongada.”

La principal característica de una relación de rollo es mantener un contacto íntimo con alguien, sin necesidad de comprometerse. En ella dos personas quedan cuando quieren y tienen relaciones de tipo sexual sin obligaciones posteriores. No debes esperar que te llame al día siguiente, ni que esté contigo cuando coincidáis. Es una relación puramente sexual.

FACTORES QUE FAVORECEN LAS RELACIONES DE ROLLO

En una sociedad en la que el bienestar y el placer se convierten en norma de conducta, la sexualidad gana más terreno cada vez. Por este motivo es muy frecuente que dos jóvenes se conozcan, se atraigan y se líen. El sexo sin ataduras se convierte en una norma de conducta.

La pérdida generalizada del pudor facilita este tipo de relaciones, al abrir la intimidad corporal a alguien con quien no se mantiene una intimidad espiritual.

La tecnología ha facilitado el contacto inmediato y con ello las relaciones exprés. Con dar unos “likes” piensas que tienes un/a amig@ y con un poco más eres susceptible de mantener una relación “sentimental”.  Se difunden ejemplos de conducta destructivos, que sirven de modelo a la sociedad, distorsionando la sensibilidad de los jóvenes.

El consumo excesivo de alcohol fomenta las relaciones sexuales esporádicas, pues desinhibe, disminuye el autocontrol o anula la voluntad, haciendo cosas que nunca se harían sin su influencia. Bajo sus efectos todo se permite.

Una mal entendida “confianza”, propicia unas formas de trato vulgares que generan vínculos chabacanos. Este tipo de relaciones distorsionan la autoestima:

La mujer siente que vale por su físico y por el deseo que es capaz de despertar en el hombre. Al no valorarse suficientemente, entrega sexualidad para sentirse querida. Una mayor degradación lleva a entregar más sexo para rellenar el vacío afectivo y así sucesivamente.

El hombre cree que vale por un atractivo físico que le capacita para las conquistas sexuales. La focalización en la belleza externa hace que no se conceda importancia al cultivo de la belleza interior en las relaciones.

INCONVENIENTES DEL SEXO SIN ATADURAS

Las relaciones de rollo se presentan como una necesidad placentera, sin consecuencias especiales en la persona; y esto no es real.

“Los inconvenientes de tener relaciones sin compromiso superan las ventajas.”

Es poco probable que las relaciones de los amigos con derecho a roce acaben en noviazgo. Si puede “liarse” contigo sin necesidad de compromiso, ¿por qué se iba a complicar la vida? La relación concluirá cuando alguno de los implicados encuentre otra persona que le produzca mayor atracción.

En las relaciones de rollo, tarde o temprano puede ocurrir que una de las personas quiera tener una relación estable y la otra no. La relación de rollo puede continuar sin formalizarse por temor a perder a la otra persona, o por el contrario enfrentar la situación y arriesgarse a recibir un “no” por respuesta.

“Quien no tiene interés en formalizar la relación puede desear que continúen los contactos sexuales”

En ocasiones, quien se enamora acepta estas condiciones, pensando que más vale tener eso a no tener nada. Alargar la relación de rollo ahonda la herida del que se ha enamorado. Es necesario cortar.

Cuando la sexualidad se convierte en algo central en la vida de los jóvenes, se dejan llevar por los impulsos y no ven la necesidad de desarrollar su capacidad de amar. Cuando se avanza en el campo sexual, se focaliza la relación en lo puramente sexual (físico y genital) no en la totalidad de la persona.

“Las motivaciones para mantener una relación de rollo son distintas en hombres y mujeres.”

La naturaleza femenina es más afectiva que carnal. La mujer es más vulnerable a los halagos y así resulta fácilmente manipulable. El deseo de sentirse valorada y querida hace que la mujer sea capaz de sobrepasar sus límites y dar al hombre sensualidad para complacerlo y mantenerlo a su lado. Él fomenta esta conducta alimentando en ella la esperanza de un mayor compromiso. Así la mujer queda emocionalmente esclavizada.

“En la relación de rollo se instrumentaliza al otro al utilizarlo como objeto de placer sexual”

Las relaciones entre amigos con derecho a roce no son tan sencillas y libres como se predica. Existen una serie de reglas de comportamiento que hay que dejar bien definidas desde el principio, pues de otro modo surgirán malentendidos: habrá que decidir si podéis tener relaciones con otras personas, si tenéis la obligación de contaros vuestras “aventuras amorosas”, si os tenéis que llamar y si podéis comunicar a los demás vuestra relación o se mantiene en secreto.

 Es fácil y frecuente caer en una relación de rollo con una persona con la que se ha tenido anteriormente una relación sentimental, pues ya se han vivido esas manifestaciones de afecto. Puedes sentir que todavía le quieres, porque le echas de menos o porque tienes la ilusión de que todo cambie algún día. Pero los resultados no son positivos, pues vuelven a aparecer los patrones de conducta que os llevaron a romper.

SUPERAR “EL ROLLO”

 Si pretendes algo serio, no vayas de rollo. Para que las relaciones amorosas evolucionen correctamente hay que profundizar en el conocimiento del otro, lo que lleva a esperar un tiempo para comprometerse. Para poder enganchar de verdad hay que fomentar la amistad. Para esto se requiere compartir muchos momentos juntos y grandes dosis de conversación que aumentan el conocimiento mutuo.

Si estás en una relación de rollo hay que hablar y demostrar qué es lo que esperas de la relación. Si no lo haces, la otra persona pensará que estás conforme.

“En el caso de que conteste que le gustas pero que no quiere tener una relación contigo, tienes que asumir el rechazo y retirarte”

No llamar ni escribir, no mirar sus redes sociales, ni buscarle; no presionar. Hay que dejar que te eche de menos. Así comprobarás si vuelve a buscarte o si por el contrario le va bien el olvido.

Es frecuente que cuando decidimos firmemente alejarnos, la otra persona insista en mantener el contacto para no perder el acceso a esa relación esporádica y sin compromiso. Quedas, te lías y vuelve a desaparecer… Es quien mejor conoce tus debilidades y sabe cómo manipularte. Confía ciegamente en que al final vas a ceder.

 Hay que aprender a decir “no” con rotundidad. De otro modo se interpretará que solo queda insistir un poco más. Volver a reincidir se convierte en una esclavitud. El vacío que deja es todavía mayor.

Por eso cuando te digan: “me gustas y quiero estar contigo pero antes es mejor que estemos de rollo para conocernos y “si eso” salimos”… ¿SI ESO????? ¡Aléjate! Necesitamos gente comprometida y en asuntos del corazón, con más razón.

Fuente: http://querermejor.com/estar-de-rollo/