La escuela católica está llamada a una renovación valiente. Mons. Catala.

La diócesis de Málaga asumió de manera organizada la enseña de la educación cristiana desde hace más de un siglo. El obispo Juan Muñoz Herrera inició esta tarea diocesana en 1909 y la continuó san Manuel González García. A mediados del pasado siglo el cardenal Ángel Herrera Oria la continuó afrontando el gran reto del analfabetismo sobre todo en las zonas rurales de la diócesis, creando numerosas Escuelas-Capilla, donde se formaban los niños de manera integral. Un ejército de maestras, buenas profesoras y cristianas comprometidas, ofrecieron lo mejor de sí mismas para llevar adelante esta hermosa tarea. En una nueva etapa, marcada por leyes gubernamentales más exigentes, esa herencia adquirió nuevo impulso con Mons. Fernando Sebastián Aguilar, administrador apostólico, quien creó en 1992 la Fundación Victoria de enseñanza, agrupando a los distintos patronatos y colegios diocesanos de Málaga. Hoy celebramos el 25 Aniversario de esta Fundación, tan fecunda en estos años.

Y tuvo un recuerdo especial para su predecesor: «En esta etapa no podemos olvidar la presencia y el estímulo de Mons. Antonio Dorado, quien, durante dieciséis años ha regido nuestra Diócesis, y ahora se une a nuestra celebración festiva desde el cielo».

Articulo Original de la Diócesis de Málaga.