Aquí he encontrado cura a mis heridas y me han regalado armas para combatir contra mis sufrimientos

El viernes 17 de noviembre comenzó el Oratorio para Universitarios San Juan Pablo II en el colegio Santiago Apóstol de Valencia ( C/ Dr. Olóriz 36. 46009 ). Este oratorio lo han creado los Cooperatores Veritatis de la Madre de Dios, una joven congregación que tiene como misión entregar su cuerpo, alma y espíritu, en pobreza y sencillez, a la nueva evangelización, educando a niños, jóvenes y a pobres y alejados en la integración de “Piedad y Letras” (San José de Calasanz).

Cada viernes se reúnen en el Colegio Santiago Apóstol a las 17:45 y través de unos catequistas y Cooperadores, se transmite la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II orientada a los jóvenes. Esta teología son un conjunto de catequesis que dio el papa San Juan Pablo II sobre el amor, la sexualidad humana y el matrimonio. Una visión totalmente nueva del hombre y de la mujer como visión de Dios.

Paloma Sancho (21 años): Lo que he descubierto en este oratorio ha sido básicamente a mí misma. He conocido mis anhelos, heridas y sufrimientos y se me han regalado armas para combatir contra ellos. Pero también me ha enseñado a valorar, a respetar mi cuerpo y alma a través de la Teología del cuerpo de Juan Pablo II, quién tantísimo ha querido a los jóvenes y nos regaló esto que me ha mostrado la importancia de mi cuerpo y sexualidad.

Francesc Ferrer (19 años): “Es una manera diferente de afrontar los sufrimientos porque, a diferencia de la sociedad, encuentras el sentido de ellos aquí. Seas cristiano o no, tienes heridas, y te han dañado alguna vez. Los cooperadores tienen un don para los jóvenes porque conocen nuestros sufrimientos y nos muestran que no es malo pasar por ellos.”

Este oratorio está compuesto por 4 años y divido en 2 cursos y las sesiones que se realizan son muy variadas. Durante el curso se dan catequesis tratando en plenitud la Teología del Cuerpo de San Juan Pablo II pero también han visitado el oratorio personas consagradas a Dios para dar su testimonio, o matrimonios jóvenes que han pasado por un noviazgo complicado y con sufrimientos para mostrar a los jóvenes que se puede pasar por ellos y encontrarles un sentido. Proyección de vídeos sobre la materia, Vigilias de oración o adoración al Santísimo son también parte de algunas sesiones del oratorio.

“Se necesitan jóvenes que vivan. Ellos tienen sufrimientos muy fuertes, les es pesado cargar con el peso que llevan encima porque no encuentran sentido a esos sufrimientos y pueden llegar a un suicido interno profundo. Aquí van a descubrir el amor de Dios y el valor de sí mismos, curar esas heridas y cargar con sus sufrimientos.”

Este oratorio ha cambiado la vida de muchas personas. Lucía Garijo, graduada en Bellas Artes por la Universitat de Valencia, realizó varios vídeos basados en el oratorio para la universidad y también su trabajo de Fin de Grado sobre esta Teología. Actualmente trabaja en la Universidad Francisco de Vitoria como mentora ayudando a jóvenes igual que lo hicieron con ella basándose en todo aquello que adquirió aquí.

Pero no sólo el oratorio está compuesto por estas sesiones sino que, en Pascua y Verano, el oratorio prepara peregrinaciones donde los jóvenes pueden encontrarse con Dios y redescrubrir todo aquello que han recibido durante el año. La última fue a Fátima y a muchos jóvenes de los que fueron, les transformó por completo su vida.

Bárbara Torres (20 años): “Gracias al oratorio me doy cuenta de que hay muchísimos jóvenes católicos, con las mismas inquietudes y aquí me siento entendida. El oratorio es un momento de la semana para mirar dentro de ti y darte cuenta de que tu vida es valiosa y no da igual la manera en que la vivas”.

Son necesarias realidades como estas. Muchos jóvenes buscamos, tenemos el anhelo de encontrar algo que nos llene porque no hay NADA que nos complete. Cargamos con sufrimientos duros y pesados, a los que no les encontramos ningún sentido y que la sociedad nos lleva a olvidarlos, a pasar de ellos, cuando en realidad, a través de ellos, encontramos el sentido de la vida y descubrimos la suerte que tenemos de tener una persona que carga con ellos y nos ama profundamente.

Si al leer todo esto te has dado cuenta de que te ocurre lo mismo, que tienes sufrimientos, cargas duras y no te ves capaz de cargar con ellos y no les encuentras sentido, no dudes en acudir el próximo viernes al colegio Santiago Apóstol, allí tienen un sitio preparado para ti. Vas a encontrar consuelo a tus sufrimientos, cura a tus heridas y un amor diferente, pleno y gratuito de quienes te transmiten este mensaje y de Dios.

Gracias a los Cooperadores de la Verdad por la misión que realizan y por dar su corazón a los niños y jóvenes por completo, una congregación que no lleva más de 10 años pero que a pesar del poco tiempo formada, mueven a muchísimos niños y jóvenes.

Clara Mollá Pagán.