«Antes de que Dios me trajera al mundo, soñó con el Hogar Nazaret», entrevista al Padre Ignacio María Doñoro.

Entrevistamos al Padre Ignacio María Doñoro, guardia civil y actualmente sacerdote en una zona de extrema pobreza, con motivo de la segunda edición de su libro:“Hogar Nazaret, sueño de Dios”. El Hogar Nazaret es una familia sobrenatural, nacida del sueño de Dios que demanda hombres y mujeres nuevos. Jesús vuelve dos mil años después a su hogar. Es una obra de misericordia de la Iglesia, que intenta restituir a los niños más pobres de entre los pobres, los derechos que les han sido vulnerados: derecho a la identidad, a la salud, a la familia, derecho a sentirse especiales y ser amados.

Un libro que recomendados al cien por cien porque ya que no todos tenemos la oportunidad de poder estar donde se encuentra nuestro querido pater, este libro nos permite mirar con los ojos que él mira y ver la realidad que él vive. Os dejamos un par de preguntas que le hemos hecho al padre Ignacio María, ¡seguro que os gustarán! Ah, y no os olvideis de rezar por él, todos los niños, y el Hogar Nazaret.

¿Qué ha supuesto para usted el Hogar de Nazaret ?

Antes de que Dios me trajera al mundo, soñó con el Hogar Nazaret. Me fue preparando hasta que ya no tuve más escapatoria y tuve que decirle que si. Dejar Patria, casa, familia y decir que sí. Era muy fácil dar una cantidad de dinero y visitar, supervisar casas de acogida…pero compartir su suerte es otra histoira. Se trataba de darse, entregarse, abrazar todo aquello que al mundo aterra: el dolor, la enfermedad, los niños crucificados. Celebrar la Santa Misa con otro aroma, agarrado a la cruz.Cuando un niño te atrapa con su manita un dedo, sabe que ya te tiene para siempre.

¿Qué puede hacer un joven que ahora lea esto, ante la realidad que usted nos plantea?

La vida es demasiado corta. Los años pasan rápido y no hay una segunda oportunidad.

No tengas miedo a amar, sueña e intenta, lucha por realizar los sueños. Preguntale a Dios, siempre contesta.La vida es demasiado corta como para perder el tiempo. O eres santo o hemos hecho el bobo.

Cuando Jesús dice lo que hicisteis con uno de estos mis pequeños hermanos conmigo lo hicisteis no es una metáfora. No dice «es como si de alguna manera me lo hicierais a mi»… Conmigo lo hicisteis. Cuidar de Jesús, amar, entregar la vida, dejar que sea el mismo Jesús quien con su manita agarre tu dedo, es vibrar, es vivir.