¿Somos menos personas por que tengamos alguna malformación?, No hay que discriminar por raza, sexo o religión, ¿Pero por una carencia física?

Esta chica joven, que sufre una malformación en sus brazos, da un testimonio valiente sobre el SI a la vida.

Artículo anterior«Tu eres un tio feliz». Testimonio de Alvaro Zamora.
Artículo siguienteBELLEZA OCULTA- La búsqueda de la belleza colateral