Recomendaciones de hospitalidad para peregrinos del Camino de Santiago

Los obispos de España y Francia publicaron una nueva carta pastoral conjunta que enfatiza la importancia de la hospitalidad de quienes acogen a los peregrinos que recorren el Camino de Santiago de Compostela (España).

Los obispos señalaron que la hospitalidad es una tradición que se ha practicado en todas las edades y civilizaciones, y no se trata de “preguntar, enjuiciar, sino solamente acogerle, darle de beber y de comer, una cama, dinero para el viaje, palabras de estímulo y orientación”.

El Camino de Santiago es una peregrinación antigua conformada por diez rutas que atraviesan España y algunas parten de Portugal y Francia. El destino final de todas las rutas es la Catedral de Santiago de Compostela donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago y donde, según la tradición, está su tumba.

Estas son las recomendaciones: 

1.Tener un crucifijo en la entrada de la casa o institución, así como uno en cada habitación. También alguna imagen del apóstol Santiago y folletos explicando su vida.

2. Una imagen de María que sea colocada en algún lugar del edificio, y si es posible, que sea una representación de una advocación local. También alentaron a los anfitriones a que proporcionen Biblias en diferentes idiomas y escritos recientes de los Papas.

3. Proporcionar guías del Camino, guías locales con los monumentos que se pueden visitar, anuncios de las fiestas locales, novenas en varios idiomas, periódicos, anuncios relativos a la ciudad de Santiago, meta del peregrino (horarios de los oficios religiosos, de la Acogida y liturgias específicas, en los diversos idiomas, para el encuentro final de la peregrinación, horario y mapa de la Oficina del Peregrino, direcciones de albergues donde alojarse varios días, museos y monumentos que se pueden visitar, etc.).

4. Si hay una iglesia no muy lejos del albergue, que sirva como lugar de oración. El anfitrión cristiano, con la ayuda de los feligreses locales, se encargará, de acuerdo con el cura, de mantenerla abierta a las horas adecuadas e invitará a sus huéspedes a acudir a ella para contemplar y meditar.

5. Que las parroquias a ofrezcan Vísperas, Misas vespertinas y una bendición especial para los peregrinos antes de comenzar su viaje nuevamente. Si hay un sacerdote entre el grupo de peregrinos, se les pide que oficien las celebraciones y las anuncien para que otros también puedan participar.

6. Que los anfitriones cristianos avisen de los horarios de apertura de la iglesia y de los oficios a los demás anfitriones (no cristianos), en caso de que los peregrinos que estén con ellos tengan interés.

7. Las casas parroquiales y los monasterios que acogen a los peregrinos pueden quizás recurrir a anfitriones y anfitrionas voluntarios, y brindar “apoyo específico” para ayudarles a satisfacer sus necesidades.

8. Exhortar a los invitados a respetar las reglas de la orden, a guardar silencio y a orar con miembros de la orden cuando sea posible.

9. Los miembros de la orden, dependiendo de su regla específica, también pueden comer con peregrinos a la hora de las comidas. Cuando surgen las oportunidades, se les anima a hablar con los peregrinos, escucharlos y explicar su vocación.

10. Los monasterios y conventos también deben proporcionar información sobre el peregrinaje de Santiago y lo que encontrarán al final, así como sobre la historia de su orden, su monasterio particular y los que lo habitan. En el caso de las parroquias, se les solicita información sobre el sacerdocio.