Ana López, «Un católico está para estar con los pobres, con los pies en la tierra mirando al cielo, pero con los pies en la tierra.»

A menudo escuchamos que la juventud está perdida. A nosotros nos gusta romper tópicos, tenemos claro que no hay nadie que viva cerca de Dios y esté perdido, y que no hay nadie lo bastante perdido como para que Dios no lo pueda encontrar. Hoy hablamos con una de tantas jóvenes que nos hacen tener esperanza en el futuro de la Iglesia. Se llama Ana, tiene 22 años, es graduada en Administración de Empresas y actualmente estudia un máster en marketing digital.

Ana, colaboras en Radio María, en la Comisión de Comunicación de la Delegación de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Cartagena, formas parte de iMisión, del coro de jóvenes de tu parroquia, estudias y tienes vida social y familiar, ¿eres una mujer todoterreno o Dios te regala días de 30 horas para que los gastes en Él?

(Se ríe) Bueno, nunca me he considerado una mujer todoterreno, tampoco Dios me regala días de 30 horas aunque muchas veces se lo haya pedido, creo que en mi cuenta de twitter hay constancia de ello. Simplemente, pienso que todo es cuestión de ponerlo en Sus manos y organizarse. Aunque claro, una es pecadora y a veces me tienen que dar un tirón de orejas amigos y familiares por descuidarlos, todo sea dicho.

Hay veces que no podemos estirar más los minutos de nuestro día a día y dejamos de lado nuestra vida de oración, ¿tú cómo te organizas para poder cuidarla entre tanta actividad?

Normalmente todas las mañanas, nada más levantarme, rezo Laudes y posteriormente leo y medito durante casi 10 minutos el Evangelio del día. Cuando voy un poco más pillada de tiempo, suelo ponerme los cascos y, de camino a clase, escucho el Evangelio a través de la app ‘Rezando Voy’, la cual recomiendo. (http://www.rezandovoy.org/)

Y por la noche, antes de acostarme, rezo el Rosario y Completas (la oración del final del día en la Liturgia de las Horas).

Considero que hoy en día -ya que la mayoría tenemos smartphone- es muy fácil rezar. A menudo vamos a clase andando, en autobús… Incluso tenemos que esperar colas en supermercados o para hacer trámites personales,  esos son los momentos que podemos aprovechar para rezar y ofrecerle nuestro día al Señor.

La Liturgia de las Horas a muchos les puede sonar a breviario del s. XVI empolvándose en las bibliotecas de tantos palacios y casas antiguas, ¿qué le puede aportar a un joven rezar laudes, vísperas o completas?

Depende mucho de la persona, pero hay que saber que esos salmos fueron hechos hace siglos por y para alabar a Dios. Mientras las rezo, sé que estoy en comunión con todos mis hermanos ya que es algo universal. Conforta saber que estamos unidos en oración.

Personalmente, rezo Laudes y Completas. Los salmos de Laudes siempre me dicen algo para el día que comienza y con Completas doy gracias a Dios por el día que finaliza.

Habitualmente, la gente no entiende que un joven crea en Dios en el s. XXI, y más aún, que practique y que tenga a Cristo como el centro de su vida, ¿alguna vez que te has sentido incomprendida por ello?

Hubo un tiempo en que sí, pero el Señor me dio fuerzas para «manifestar» mi fe con naturalidad. Hace ya muchos años que las personas de mi alrededor lo ven normal. De hecho, tengo amigos no creyentes que acuden a mí para saber mi opinión acerca de ciertos temas o sobre qué piensa la Iglesia con respecto a algo.

También es cierto que tengo muchísima suerte de estar en una parroquia que tiene muchos jóvenes y vivimos la fe en comunidad.

Uno de los medios que utilizas para evangelizar es tu cuenta de Twitter, @GravityHappens, en ella no tienes miedo de hablar sobre el Evangelio del Día, retwittear asuntos relacionados con la Iglesia, etc. A veces los católicos somos un poco cobardes en ese aspecto y tenemos miedo al qué dirán. ¿En qué momento te das cuenta de que no puedes vivir replegada en ti misma y tienes que darle a conocer a los demás tu tesoro?

Siento tener que repetirme, pero me remito lo respondido en la anterior pregunta: cuando el Señor me dio fuerzas para «manifestar» mi fe con naturalidad.

Creé la cuenta en twitter en 2012 y justo encontré a iMisión. Fue en ese momento en que me di cuenta que las redes sociales solo es una prolongación más de tu vida y que no debes tener miedo a comunicar lo que eres y como joven católica me pregunté: ¿por qué no comunicar que Dios te ama?, ¿por qué no dar mi testimonio como creyente?

Hoy en días las Redes Sociales tienen mucho impacto en las personas y más twitter, y Dios también se sirve de internet para llegar a los corazones de las personas.

¿Alguna vez te han perseguido por ser católica?

En persona no. En twitter hubo una temporada en que recibí bastantes menciones contra la Iglesia. Pero eran cuentas que no tienen foto de perfil personal, que se escudan en el anonimato para «atacar», así que no le di mucha importancia, ya que «Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa».  Rezo por todos ellos.

La semana pasada veíamos al Papa Francisco compartiendo mesa con los pobres de Florencia, comiendo su misma comida y utilizando cubiertos de plástico. Esa imagen ha dado la vuelta al mundo, ¿crees que debería ser algo normal en un católico, sea cual sea su papel en la Iglesia? ¿Los pequeños detalles de Francisco harán que cambie esa percepción de institución que no pisa el mundo  que muchos tienen de la Iglesia?

Sí, pienso que debe ser normal en un católico sea cual sea su papel. Un católico está para estar con los pobres, con los pies en la tierra mirando al cielo, pero con los pies en la tierra.

A la segunda pregunta considero que sí. Nuestro modelo a seguir es Jesús, ya que hacía estas cosas. Pero que el Papa lo haga ayuda a que se acerque un poco la figura de Jesús. En el fondo, el Papa también es un modelo a seguir -aunque Jesús sea el gran modelo-, el pequeño modelo de Santidad.

Creo que esos pequeños detalles hacen que nos animemos los cristianos y no sólo nosotros, incluso a los no cristianos les anima a imitarle, así que desde fuera se ven también esos gestos. Mucha gente que no es católica ve esos gestos y dice «eh, este Papa sí que mola» y eso ya es algo para esa imagen que siempre ha tenido la Iglesia y que parece que nos persigue y nos perseguirá mucho tiempo, pero por lo menos que se vea también que no es esa «institución faraónica que te dicta moralmente lo que debes hacer» sino que pisa el suelo y que se embarra con el que está en el barro y que se pone a servir al que lo necesita.

¿Cómo es la Iglesia con la que sueña Ana a sus 22 años?

Una Iglesia que no pierda su origen y que, a la luz del Espíritu Santo, dé luz a los problemas de ahora.

Y, por último, ¿podrías dar un consejo a los jóvenes que quieren comunicar su fe y no saben cómo hacerlo en esta sociedad en la que son tan silenciados?

Que no tengan miedo a comunicar la razón de su alegría. Aparte, al poco que se haga bien, se puede transmitir mucha luz.

Hace meses leí la siguiente frase que se me quedó grabada: Jesús murió por ti en público. No vivas para él en privado. Más claro agua, ¿no? ; )

Gracias, Ana, ¡rezamos por ti, para que nunca pierdas ese entusiasmo por llevar a todos a Jesús!

¡Gracias a vosotros siempre! Rezad por mí para que sepa cumplir Su voluntad en todo momento. Un abrazo en Xto.