Testimonios

Testimonio de un seminarista: Mateo Gómez

Mi nombre es Mateo Gómez Bernal, de origen colombiano pero viviendo desde hace
veinte en un pueblo cerca de Barcelona. Soy seminarista de la diócesis de Sant Feliu de
Llobregat y resido en el Seminario conciliar de Barcelona.

Y bien, mi vida de fe es algo corriente, como la de muchos, pero simplemente el poder
hacer una mirada a los años vividos y ver cómo el Señor siempre ha estado presente en
ella, ya hace que el llevar por nombre “Hijo de Dios” sea algo espectacular y
extraordinario.

Como he dicho, he crecido en una familia de lo que hoy denominaríamos
desestructurada, pero en donde he podido ver que la Misericordia de Dios no tiene
límites. Y para ejemplo mis padres: 8 años de separación conyugal y ya llevan 6 juntos
nuevamente… y así podría explicarte mil ejemplos más. Pero de todos ellos, lo que me
llevo es cómo el Señor también me ha ido curtiendo y por qué no… ¡convirtiéndome!
Pues qué mejor referencia que la Conversión de aquél que de perseguidor de la Iglesia
pasó a ser su Evangelizador predilecto. Hablo, en efecto, de San Pablo que para mí ha
sido un referente de fe sin igual. El poder ver cómo también vive un cambio en su camino de madurez a través de sus epístolas, me han ayudado mucho a reiniciar nuevamente mi discernimiento hacía el sacerdocio, ya que estuve una primera etapa, de los dieciocho a los veinte. Y de los veinte a los veintidós me tomé un tiempo en el que a priori pensé: en fin, ser sacerdote no es lo mío, seguiré como laico mi relación con Dios.

Y precisamente esa visión vital fue la que me ayudó a ir discerniendo, primeramente, el
gran regalo al que Dios nos llama: el ser bautizado.

Así que después de dos años, en los cuales me impliqué mucho más conscientemente
en mi parroquia de referencia (Santa María, de Vilafranca del Penedès, Barcelona), volví
a emprender el discernimiento hacia una llamada al sacerdocio.

Y en éstas me encuentro actualmente, cursando segundo de filosofía y con la esperanza
de recibir, Dios mediante, la admisión de Órdenes junto con dos compañeros a los cuales
encomiendo y os pido que nos tengáis en vuestras oraciones.

Finalmente, animo a cualquier joven a arriesgarse, a no dejar pasar este tiempo precioso de la vida. Y, como dice el Santo Padre, a hacer “jaleo”, a descubrir a qué te llama Dios concretamente y a vivirlo plenamente. Muchas Gracias.

Mateo Gómez Bernal

Artículos relacionados

No se han encontrado resultados.

Últimas entradas