Testimonios

….de un cura….normal….

1.De familia católica de cinco hermanos y enseñanza religiosa practicante. Desde pequeños fuimos a colegios católicos viendo el ejemplo de padres rectos volcados en obras de caridad.

2. Con 16 años descubro la figura de Cristo en el trato amable y cariñoso a través de la oración personal. Me llevo también a ser mas responsable en el estudio y en la intimidad en la meditación diaria, sin dejar la preocupación por los necesitados con obras de caridad.

3. Fui creciendo en el conocimiento y asiduidad en trato en el pan (Misa) y la palabra de Dios. Termino la carrera de Derecho (1982) y, ya trabajando de abogado, me pregunta el director espiritual: “¿has pensado ser sacerdote?” . Y mi respuesta: “No creo que sea mi camino”. “Piénsalo un poco más” me dice. Al cabo de unos días ante la insistencia de la pregunta le respondo: “No me veo de sacerdote, pero hare teología para que Dios me pueda mostrar el posible el camino” …Dios movería ficha…

4. Estudiando en Roma manifesté mi deseo “de estar disponible para, si Dios me llamaba, decirle que si…” La vocación surgió entonces clara y nítida por parte del obispo:” serás sacerdote” me dijo.

5. En 1987 fallece mi madre repentinamente de leucemia dos meses antes de ordenarme sacerdote. El gran dolor por su ausencia me llevo a decir a Jesús: “Tú sabes más Señor”.

6. Mis primeros años de cura son en la preciosa ciudad de Málaga donde me volqué en la dirección espiritual de colegios y confesando en parroquias algunas horas.

7. Después unos años en Granada atendiendo a chicos de las periferias en centro de Formación Profesional Agraria donde daba todo mi entusiasmo, recibía poco de los alumnos…pero ese poco sabia a gloria bendita por su mejoría personal al comprobar que Dios es un buen pagador.

8. Finalmente termine en el gran colegio Tajamar en Vallecas (Madrid) donde hay gente muy buena: primeras confesiones y primeras comuniones, confirmaciones…hasta atender en la sn+c la labor de formación Profesional de informática, Artes Gráficas y Deporte…

Después de estos 33 años solo tengo una palabra para Dios: GRACIAS SEÑOR…Tu lo has hecho muy bien…solo he sido un sobre que se recibe, se lee el contenido y ya no sirve más….Lo importante es la labor que El realizo con mis fallos y mi esfuerzo amable.

R. C.

Artículos relacionados

No se han encontrado resultados.

Últimas entradas

Menú