Libros

«La Pequeña Farmacia Literaria». Elena Molini

Blu Rocchini vive en Florencia, en un piso compartido con otras tres jóvenes. Su sueño siempre ha sido trabajar en el mundo de los libros. Tras probar suerte en una editorial especializada y después en una gran cadena de librerías, toma una decisión: abrir su propia librería. Pero la vida no es fácil para una librera independiente, hasta que Blu tiene una idea: transformar los libros en «fármacos», con sus indicaciones terapéuticas y su posología, para sanar el alma de las personas.

Nace así La Pequeña Farmacia Literaria, que no tarda en cosechar un enorme éxito. Pero no todo está resuelto para Blu, que pronto descubrirá que cumplir un sueño puede ser solo el principio de la historia. A veces, el tren de los sueños pasa antes de que llegues a la estación. Entonces tienes dos opciones: verlo alejarse para siempre o recorrer a pie el andén y seguir persiguiendo tus deseos. Una historia de valentía y esperanza que demuestra que la lectura es terapéutica.

Novela entretenida sobre el valor de los libros en nuestras vidas: como afirma el subtítulo, “una novela sobre una librería en la que los libros son remedios para el alma”. Ambientada en Florencia en la época actual, la protagonista es Blu Rocchini, una joven treintañera que comparte piso de alquiler con tres amigas. En los últimos seis años, ha pasado por diferentes empleos y por diferentes relaciones sentimentales, superficiales y algo traumáticas, sin encontrar su lugar en el mundo ni la estabilidad personal. Hasta que decide abrir una librería, un negocio propio: al principio, será una librería tradicional con la que consigue pocos clientes y escaso éxito, pero en un momento de inspiración conseguirá transformar la actividad del local y atraer la atención de todo tipo de público: “Mi relato empieza justo ahí, en el intento de poner orden en una vida desordenada”.

Narrada en primera persona por la propia protagonista, la novela está basada en la experiencia real de la autora, Elena Molini, que cumplió su sueño y abrió una librería especial en Florencia. Partiendo de una idea brillante, decidió poner una etiqueta en cada libro indicando para quién estaría recomendado y cuáles podrían ser sus efectos secundarios y posología: “aconsejar los libros como si fueran medicinas, cada uno con su prospecto” (p. 94). La idea se asienta en la biblioterapia, cuya tesis principal es que “leer novelas genera empatía. La lectura de una palabra… activa en el cerebro los mismos estados mentales que se activarían si de verdad se realizara esa acción” (p. 111). Así, la protagonista del relato decide incluir en su catálogo de libros recomendados aquellos que pueden aumentar la autoestima, mejorar la capacidad de comunicación, potenciar las capacidades de adaptación a las situaciones y el enriquecimiento cultural del lector.

Con un estilo ameno y entretenido, aunque algo coloquial, la autora presenta el mundo fascinante de los libros y de las librerías con sus problemas y dificultades, con el convencimiento de que las historias que se cuentan en las novelas tienen muchos puntos de contacto con nuestras vidas. Y junto a ello, se plantean  temas diversos de la época actual como la “eterna adolescencia” de los treintañeros (situación en la que se hallan la protagonista y sus compañeras de piso), la superficialidad en las relaciones de pareja y la falta de compromiso entre ellos. Aunque la trama se cierra con optimismo y alguna sorpresa, se echa en falta la profundidad en los sentimientos y la fuerza en el carácter de los personajes.

Artículos relacionados

No se han encontrado resultados.

Últimas entradas

Menú