Testimonios

“Cada día es un regalo: aprovéchalo”. Ana Orozco

¡Hola a todos!, soy Ana, tengo 26 años.

Servir, colaborar y ayudar en mi Parroquia me hace vivir la fe sencillamente”

Tengo la gran suerte de haber nacido en una familia cristiana y vivir la fe de mis padres.

Desde que recibí la Primera Comunión -de una manera más consciente- comencé a seguir al “amigo que nunca falla”. Esta bonita frase, que tanto dice de Jesús, la he repetido incansablemente a los niños de Catequesis de Primera Comunión y a mí misma, desde hace muchos años.

Después de mi Confirmación, comencé a ser animadora en las reuniones semanales en mi colegio, a las que había asistido desde muy pequeña, y también comencé a servir en mi Parroquia como Catequista.

2011 fue el año decisivo y que realmente marcó el rumbo y acentuó mi determinación para servir, la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Fue una experiencia única que siempre recordaré y que me abrió los ojos y el corazón hacia el Señor.

Tras la JMJ tuvimos la oportunidad de crear un grupo de formación de Acción Católica y después de muchos “VER” nuestra realidad, “JUZGAR” con calma, analizamos la actualidad y “ACTUAMOS”. ¡ACTUAMOS!. Creamos un coro parroquial, comenzamos a hacer la preparación a la Semana Santa (Pascua infantil- juvenil) para los niños de Catequesis y pusimos en marcha actividades que les acercasen al Señor. De una manera sencilla y humilde intento transmitir “la luz y el amor de Dios a los demás”.

Ya son más de diez años de feliz servicio, de vivir y sentir el inmenso amor de Dios. Me doy cuenta que es muy fácil dejarme querer por Jesús y tener como ejemplo y modelo la Virgen María.

Gracias a la oración diaria, a los sacramentos, a mi grupo @jovenespantoja, a las Horas Santas (que este último año me han sido de gran ayuda), a mi párroco y al ejemplo de personas me acercan más a Dios, me hacen seguir creciendo en la fe y en el amor a Jesucristo y a su madre.

Y cuando tengo momentos de flaqueza, recurro a la oración y a la confianza de que Dios obrará todo lo que esté de su mano para ayudarme.

Este año es mi segundo curso escolar como maestra de Religión Católica, y es una de las cosas más bonitas que me ha pasado en la vida, seguir llevando el mensaje de Dios a los demás, intentando que todos mis alumnos se queden con dos ideas clave: “Jesús te quiere, y te quiere feliz” y “Que la gente se quiera”.

Me siento muy agradecida por todo lo que Dios me ha dado y pongo mi confianza en Él para que me siga ayudando cada día.

Sencillamente, la fe para mi es amar, servir, dejarse querer y transmitir todo el amor y la alegría de ser cristiano a los demás, sea cual sea el contexto.

Cada día es un regalo: aprovéchalo”

Ana Orozco Moreno

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