El auxilio me viene del Señor

0
178

Entender el propósito de vida es difícil, pero entenderlo sin Dios es imposible, pensar que el peregrinar por esta vida, tenga un simple fin, haría que esta vida no tuviera un sentido, el humano esta acostumbrado a que cada esfuerzo tenga una recompensa, y qué mayor recompensa que una vida eterna. Hoy vivimos un vacío de Dios, y no porque Él se fuera. Podemos tener la certeza y garantía de que Jesús, jamás nos abandonará, como se lo dijo a sus discípulos, Yo estaré con ustedes hasta el fin de los tiempos.

Durante este corto peregrinar de vida, a mis casi 24 años, la mano de Dios siempre ha estado, se ha sentido su presencia, pero no como algo sobrenatural, sino como el título de este artículo «el auxilio me viene del Señor», en los momentos mas complicados ahí está su Presencia. Desde lo complicado que fue el embarazo de mi mamá, de alto riesgo, el ser prematuro de 7 meses, teniendo todo en contra, solo el Señor pudo realizar el milagro de la vida. A mis 13 años ser diagnosticado con unos osteocondromas en el fémur izquierdo, y ver el milagro del Señor de convertir lo malo en bueno, lo que en estudios indicaban ser cáncer, y ver cómo al realizar un ultimo estudio, ese diagnostico cambió. Si bien la alegría inundó el alma, a los pocos 3 meses, me pasa una fractura total de ese mismo fémur, desde los paramédicos y hasta los propios doctores se impresionaron de la magnitud de la fractura y de la tranquilidad que tenía, no había dolor, y nuevamente el Señor estaba ahí, todo iba a estar bien.

El mayor error por el que atravesamos muchos seguidores del Señor es pensar que no me deben de pasar cosas malas por seguirlo, por servirle, hasta en nuestras mentes resuena la voz ¿Por qué a mí?, o la duda ¿Dónde estás? Y en ciertas situaciones somos como Marta, si hubieras estado aquí Señor mi hermano no hubiera muerto. Vemos cada situación que nos sucede como un castigo, y en ocasiones pensamos que es un castigo que viene de lo alto, la realidad, es cuando más vemos la Gracia y el auxilio que vienen del Señor, en las tormentas mi alma te busca Señor, y es donde mas crece y se demuestra nuestra fe.

Nuestra vida debe ser una constante en la que el miedo no sea un impedimento para avanzar. Como Jesús dijo a sus discípulos, No teman. Así debe ser nuestro caminar por este mundo, no temas, cada sueño, cada situación complicada por las que pasas, el Señor esta ahí. Por más oscuro que se vea, la luz del Señor será siempre tu guía. En cada propósito, en cada meta, Él esta ahí, conoce bien, tu capacidad, tu terquedad, basta que confíes como un hijo o hija con su padre pero, sobre todo, que te sientas como uno, que vivas como uno, no temas fallar, Él estará ahí esperando tu regreso como un padre amoroso. Perdónate, cuando te has fallado, no seas muy duro contigo, con los demás, encuentra esa paz que solo da Dios, el mundo nos ofrece una libertad, pero Dios nos ofrece la libertad. Nunca te sueltes de su mano. Por más que el mundo te jale de Él, aférrate a esa mano.

Ángel Baeza