Belén, cátedra de la humildad [Meditaciones de Navidad]

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¿Cómo podemos ver a un Dios-escondido, Un Dios que aparentemente se vuelve vulnerable? Lo primero es que Jesús, el hijo de la Inmortalidad del Padre y de la Virginidad de la Madre, aparece, ante nuestros ojos, chiquitín. Jesús-niño, Jesús-adolescente: me gusta verte así, Señor, porque…me atrevo a más: Me gusta verte chiquitín, como desamparado, para hacerme la ilusión de que me necesitas.