Joaquín, joven espeleólogo, se hace cartujo por amor a Dios

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Javier Navascués, a través de infocatólica, nos ofrece el testimonio de su amigo Joaquín, espeleólogo, que ha ingresado como cartujo en la Cartuja de Porta Coeli de Valencia.

Su vocación, explica Joaquín, «no fue un descubrimiento momentáneo, fue algo paulatino que fui viendo en la oración, hablando con el director espiritual o con amigos sacerdotes».

«Si uno siente la llamada de Dios y su amor, en su escala de valores pasa a ser lo primero y se hace todo muy llevadero, a pesar de la dureza de la vida del claustro, de la renuncia de familia y amigos, de viajar, de las aficiones… Si uno está enamorado de Dios sabe que en esta vida le va a dar el ciento por uno y sobre todo la promesa de la vida eterna, que es lo que de verdad importa».

A un joven que se esté planteando la vocación a la vida religiosa le diría «que si buscas con rectitud de intención seguir la voluntad de Dios si te llama a la vida religiosa tienes todas las opciones de ser feliz. Si uno busca siempre la voluntad de Dios, Él te compensa con esa felicidad que todos anhelamos. A veces no es fácil discernir la llamada, pero hay que ser valiente para atreverse a probar para saber si Dios realmente te llama. La vida religiosa viene condicionada por la obediencia, por negarse a uno mismo, que es todo lo contrario al mundo moderno».

Puedes leer este testimonio completo en Infocatólica