El adviento está por terminar, ¿ya estás listo para recibir a Jesús?

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El adviento es un período hermoso, destinado a prepararnos espiritualmente, como creyentes, para la venida del Señor. No obstante, con el andar del día a día, a veces resulta difícil prestar atención a esta emocionante espera; si este es tu caso y el adviento se te ha ido volando, quiero compartirte algunos consejos para aprovechar al máximo estos últimos días:

  1. Reflexiona. Lo importante en esta temporada es meditar sobre la venida de Jesús al mundo y a nuestros corazones. Para ello, te sugiero profundizar en las Sagradas Escrituras (Lecturas del Tiempo de Adviento 2021) y leer algunas reflexiones sobre los Domingos de Adviento.

Pero, no esperes a sólo escucharlas en Misa; date el tiempo en tu hogar, o algún otro lugar donde te sientas cómodo, prepárate una bebida caliente y permite que Dios te hable durante la meditación de Su Palabra.

Especialmente, te sugiero que reflexiones sobre qué significa la llegada de Jesús a tu vida y cómo le permitirás obrar en ella.

  1. Ora. En estos días de espera, te invito también a rezar por nuestros hermanos en necesidad, tanto física como espiritual. Recuerda que todas las oraciones son escuchadas por Dios, a excepción de aquellas que no son hechas. Así que, ora con fe y confianza en que Él obrará.

Puedes incluir, también, la Oración de la Corona de Adviento y reunirte con tu familia o comunidad para rezarla.

  1. Actúa. No hay nada más reconfortante para el alma que poner en práctica nuestra Oración. Si en tus peticiones está el velar por las necesidades de otros, date oportunidad de ser el instrumento de Dios, que los ayude a cubrir esas necesidades.

Ten presente que tenemos toda una lista de Obras de Caridad que pueden aportarte buenas ideas. Pero, recuerda siempre empezar por tu prójimo más cercano. Muchas veces los más necesitados son ellos y no nos damos cuenta.

¿Qué tal te han parecido estas ideas? Queda sólo poco más de una semana para la llegada de nuestro amado Jesús, así que asegúrate que tu corazón esté formado y dispuesto a recibirle, con el mismo amor con el que Él vendrá.

¿Se te ocurre alguna otra idea? Compártela en los comentarios, estoy segura que a muchos les gustará leerla.

Bendiciones

Myriam Ponce