La biografía de Benedicto XVI escrita por su amigo y periodista Peter Seewald es un auténtico tesoro. Siendo la de Ratzinger una vida tan llena, el escritor no se ha conformado con algunos rasgos generales de su infancia y su juventud.

Desde los primeros años detalla como fue su vida, quienes fueron sus padres y sus hermanos. Y después como fue su entrada en el seminario, que coincide con la II Guerra Mundial y, por lo tanto, una situación muy delicada para un joven totalmente contrario a lo que ocurría, pero que tenía la obligación de integrarse en el ejército. Desde estas circunstancias, quizá menos conocidas a su progreso como diácono, presbítero, y profesor universitario, rodeado de mucha gente que se daba cuenta de que estaban ante un teólogo novedoso y de primera calidad. Así sigue el relato de Seewald desarrollando con detenimiento su participación en el Concilio Vaticano II y sus derivas posteriores quizá ya más conocidas.

Por lo tanto, es un libro extenso, de un interés extraordinario y escrito de modo magistral. Ese tipo de libro que necesita muchas horas, pero no cabe duda de que merece la pena.

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