Catorce jóvenes cordobeses de la Juventud Protectora de las Ermitas de Córdoba toman la iniciativa de ayudar a las religiosas del Oasis de Jesús Sacerdote en la cosecha de aceitunas, principal sustento de la comunidad, publica el portal de la Diócesis de Córdoba.

Es el caso de Carlota, de 22 años, para quien esa experiencia ha servido para conocer más de cerca la vida consagrada y valorar un modo de vida dedicado a la oración y a ofrecer la vida por los sacerdotes y almas consagradas.

Ramón, con solo 15 años, ha afianzado su voluntad de servir a Dios a través de cosas sencillas. María, de 22 años, se ha enfrentado a un trabajo duro, que no había realizado antes, con una actitud que le ha hecho ver la “sonrisa de Dios Padre mirando a sus hijos».

Juventud Divino Tesoro dispuestos a conformar su vida con la de Cristo

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