Hace dos días se celebró en el colegio Montealto el funeral por la pequeña Mariquilla. Gracias a que el día lo permitía, lo celebraron en el patio porque no cabían tantas personas en el Oratorio que querían acompañar y arropar a las familias. La Misa fue concelebrada y presidida por D. Ignacio, el sacerdote que asistió a la niña en el último momento y presenció el abrazo de las dos madres.

Aleteia ha publicado la homilía completa de la que os dejamos algunas frases preciosas:

La separación de vuestra hija es dura pero sabéis dónde está y que la volveréis a tener en brazos. No se pierde aquello que sabemos dónde está y que estamos seguros que recuperaremos y «Mariquilla» está en el Cielo.

El día del accidente, cuando me acerqué a «Mariquilla» en sus últimos momentos, allí estabas tú María, rota de dolor y diciéndole que le querías. Vino a la luz rodeada de tu amor y murió igualmente: acompañada de tu amor. […]  No percibí desesperación, solo el amor de una madre a la hija.

Desde ese día he pensado mucho en la Virgen junto a la cruz y seguro que tú María habrás hecho lo mismo. En un día como hoy, fiesta de Nuestra Señora de la Almudena, necesitamos mirar a María al pie de la cruz. La vemos rota de dolor, pero serena.

D. Ignacio explicó también las tres lecciones que podemos extraer de todo esto: 1) Una lección de amor en el abrazo que se dieron la madres; 2) la unidad familiar, una maravilla el ejemplo de piña que hemos visto y 3) la oración porque muchos hemos rezado estos días por ellos.

Te recomiendo que leas la homilía completa, porque es preciosa, en Aleteia

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