El Cardenal D. Antonio Cañizares en su última carta apostólica nos apremia, personalmente y socialmente, a creer en Dios, ya.

Comienza denunciando la situación actual con una crisis brutal en todos los sentidos, analizándolos, concluyendo que «el problema principal que hoy aqueja a la humanidad entera, por supuesto a España, sigue siendo el olvido práctico de Dios, la negación de Dios, vivir de espaldas a Dios, vivir como si no existiera; esto es lo más grave, con mucho que nos está sucediendo ahora; además, el sentido laicista que domina favorece dicho olvido de Dios».

«Recuerdo que el Papa San Juan Pablo II en el transcurso de su penúltimo viaje a España, concretamente en Huelva dijo: “el hombre puede excluir a Dios del ámbito de su vida. Pero esto no ocurre sin gravísimas consecuencias para el hombre mismo y para su dignidad como persona, para la asunción de aquellos valores morales que son base y fundamento de la convivencia humana, para todas las esferas de la vida”.

«El olvido de Dios, en efecto, quiebra interiormente el verdadero sentido del hombre, altera en su raíz la interpretación de la vida humana y debilita y deforma valores éticos. Una sociedad sin fe es más pobre y angosta, menos humana. Un mundo sin abertura a Dios carece de aquella holgura que necesitamos los hombres para superar nuestra menesterosidad y dar lo mejor de nosotros y darlo a los demás, singularmente a los descartados, heridos y pobres de hoy. Un hombre sin Dios se priva de aquella realidad última que funda su dignidad, y de aquel amor primigenio e infinito que es la raíz de su libertad y de su amor, o de su libertad para amar.»

«Vivir la fe y comunicarla a los demás es nuestro mejor y más inaplazable servicio, el de los cristianos, a los hombres».

Éstos son algunos párrafos de la carta que te recomiendo que leas completa en Agencia SIC.

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