Muchos hablan de la gran revolución que supuso la Generación del 68 y nadie duda que ha traído grandes cambios a la sociedad.

Sin embargo hoy deambula, cogida de la mano, una generación que, aunque para muchos está olvidada, esta provocando otra revolución.

Son aquéllos que se dieron un Sí hace muchos años y siguen creyendo en ese Sí. Los que creen que hay un amor con compromiso y no un amor a prueba; los que viven pensando que el amor es para siempre.

Hace unos días pude ir a visitar a mi tía. Hacía más de 30 años que no la veía. Desde hace años es viuda. Ella, mirando las fotos de su marido, me contaba -con lagrimas de alegría- las últimas semanas junto a su esposo en el Hospital Provincial de Badajoz.

Hoy, cuando muchos jóvenes pasean un amor líquido por las calles, hay quienes siguen cogidos de la mano como hace más de 30 años ¡Gracias abuelos por enseñarnos que hay un amor hasta la muerte!

Artículo anteriorBenedicto XVI al Cardenal Pell: «Usted ha ayudado a la Iglesia Católica»
Artículo siguienteHomilía del XXXII Domingo del Tiempo Ordinario [podcast]