Luis Marín, religiosos agustino, fue nombrado por el Papa como subsecretario del Sínodo de los Obispos. Actualmente está en marcha el «Sínodo de la sinodalidad». Que como indica La Razón, «Significa ‘caminar juntos’, porque se quiere escuchar a todos los cristianos. «Tenemos que despertar al Pueblo de Dios para que participe».

El peligro básico es que nos cerremos a la gracia y que nos bloqueemos. Si no dejamos actuar al Espíritu, no solo nos empobrecemos, sino que estamos frustrando la renovación en la Iglesia». Marín explica que «Dios siempre se propone, nunca se impone. Hay que motivar a las personas que no lo acaban de ver y tienen miedo».

Le preocupa «la ideología» que esconde la creciente polarización eclesial. ¿Hay riesgo de ruptura? «Yo creo que no, aunque riesgo siempre ha habido. Creo que el actual proceso reforzará la unidad, nos llevará a una Iglesia más viva. Se trata de buscar y enriquecernos juntos.

«la fe no se puede ver como un peso, un agobio del que hay que liberarse o como una reliquia del pasado. La fe es alegría que abre puertas»

Francisco llama a escuchar a los que se han ido rebotados y a los que nunca han pisado un templo. Marín recoge el guante: «¡Hay que atreverse! ¡Basta ya de una Iglesia separada y enquistada, que busca seguridades, encerrada en sí misma con un lenguaje que nadie entiende y que trata temas que a nadie le importa! Cristo y los apóstoles estaban en medio de toda la gente y de sus preocupaciones llevando la Buena Noticia».

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