La Diócesis de Lorca informa con alegría que «con tan solo 20 años, Esther María del Espíritu Santo celebró el martes, 12 de octubre, su toma de hábito, un año después de entrar como postulante en las Hermanas Pobres de Santa Clara de Lorca».

Antes de sentir la llamada a la vida religiosa, Esther María llevaba dos años saliendo con un chico, con el que tenía la intención de formalizar la relación de noviazgo. Ambos hicieron una peregrinación con el Camino Neocatecumenal en agosto de 2020, y fue allí donde ella sintió que el Señor la estaba llamando a la vida religiosa.

«En esta nueva etapa me incorporo un poco más a la comunidad, aunque sigo formándome y discerniendo», explica la religiosa.

Tras su incorporación a la comunidad, en la que viste un uniforme con los colores propios de la Orden, le pide a Dios «fuerzas, alegría para vivir la vocación y perseverancia para seguir caminando día a día».

Decidió hablar con un sacerdote que le ha ayudado hasta llegar a abrazar su vocación.

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