El 20 de septiembre, el sacerdote de una parroquia de Callao (Perú) denunció en redes sociales, el robo de un cáliz por parte de un hombre que había sido grabado por las cámaras de seguridad.

Según informa Cope, esta persona posteriormente escribió al sacerdote una carta pidiendo perdón y devolviendo el cáliz. “Padre, lo siento, estoy arrepentido. Tengo una hija y necesitaba. Por favor, no quiero dejarla sola, no me denuncie. Perdóneme, se lo pido de rodillas. Dios me perdone, tenga compasión”, dice la carta enviada al párroco.

“Yo lo he invitado a no seguir en ese camino y que, si necesita, si pide, como dice el Evangelio, por su hija que está muy enferma, que venga aquí. Porque las parroquias están para ser caritativas”, ha comentado el párroco, P. Jorge Eduardo Ramírez.

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