Alguna vez has pensado que tus esfuerzos y dificultades pueden ayudar a quien tú no puedes?

Sufrimos por las personas que más queremos, los vemos sufrir viendo que en muchas ocasiones no les podemos ayudar. Todo eso cambia si se ve desde otra perspectiva, desde la perspectiva de Dios.

Y si tus esfuerzos (un examen difícil, una prueba deportiva, un viaje largo, etc) los ofrecieras por esos seres queridos a los que no podemos ayudar. Darle a Dios fuerzas con tus sacrificios para ayudarle a luchar por quien tú no puedas.

Dios nos ayuda a nosotros y muchas veces rezamos por alguien pero puede que no siempre quedemos del todo satisfechos…ofrece las acciones que hagas a lo largo de tu vida como fuerzas a él para luchar por ellos: “Dios, te ofrezco este examen por ella, ayúdala por mí”.

Un buen ejemplo es una enfermedad en la que hay un factor más allá del científico y médico, el factor fe. Cómo luchar contra esa enfermedad, cómo darle fuerzas y apoyo desde el punto de vista religioso: rezando, ofreciendo tus acciones.

Mariromme

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