La vida de Irene cambió tras visitar Medjugorje y conocer a su marido Nikola, un joven serbio que estuvo enganchado a las drogas con el que coincidió allí. Ella es una joven canaria, ingeniero de Telecomunicaciones, que ahora se dedica a organizar peregrinaciones junto a su marido.

Es en Medjugorje y cuando menos lo esperaba cuando conoce a Nikola.  «En ese momento el cielo me concede una gracia, y por eso a día de hoy intento corresponder donándome con lo que hago. Gratis se me dio, gratis se me ha cambiado la vida y por tanto gratis debo responder con ello», afirma. 

Nikola llega a Medjugorje a través de un programa de rehabilitación por consumo de drogas, y aunque al principio no entendía nada, poco a poco se dio cuenta que allí estaba su sitio.

Su testimonio está recogido en el documental «Medjugorje, la película» de la que El Español se ha hecho eco.

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