lunes, octubre 25, 2021
Confinadas por Amor
InicioTESTIMONIOSCon alegría caminaré

Con alegría caminaré

Más de uno habrá escuchado la frase “El que es un santo triste, un triste santo es”, y cuanta verdad hay en esa simple oración. Por eso, desde que empecé mi vida de fe con más compromiso me propuse hacerlo con alegría.

Esta palabra no me era ajena, ya que siempre me consideré una persona feliz y simpática, pero cuando indagué en Dios y en su enorme amor, me di cuenta de que la Alegría que Dios nos propone, no es para nada la alegría a la que estaba acostumbrado a oír y vivir. Dios no me llamó a estar sonriendo siempre y hacer chistes para hacer reír a los demás, sino a callarme a todo ese ruido que yo mismo hacía y a escucharlo a ÉL. ¡Porque esa es la Alegría de Dios, el saberme hablado, escuchado, guiado y AMADO por ÉL!

Esta Alegría me grita, me tironea y me mueve a compartirla, a no quedármela para mí, porque Cristo no me invitó a vivir esto solo. Siento que esta Llama necesita ser pasada, propagada a otro que la necesite, como yo la necesito para seguir.

A medida que este fuego fue creciendo dentro de mí, me di cuenta de que no vino solo, sino que trajo consigo tres Regalos más: Humildad, Gratitud y Servicio. Humildad para reconocernos pequeños y necesitados de Dios; Gratitud al saber que nuestro Señor es tan Grande que nos da mil y una oportunidades para levantarnos y seguirlo; y Servicio porque si queremos seguir a Jesús de la mejor forma hay que arremangarse y trabajar.

Por supuesto que hay momentos tristes, momentos de frio y de la soledad que cala profundo, amenazando con apagar esa Llama. Pero no son en vano, recordemos cuántos Santos pasaron por grandes sufrimientos y se sintieron solos, incluso nuestra Madre María se debe haber sentido así a los pies de la Cruz. Pero al igual que Ella, solo miro hacia esa Cruz, pido que me llene con ese Amor tan puro que me impulsa a seguir Recorriendo esta noche, confiado en mi Señor. Y así se sale de ese lugar sombrío, se pasa la tormenta y se sigue andando con un corazón Ardido por el Espíritu.

Esto es Vida de Fe, el modo al cual sigo a Cristo. Rodeado de preocupaciones y dificultades como el día a día de cualquiera, pero sin miedo, sin detenerme ni desalentarme. Caminando porque si no la Fe se estanca y se muere, y Alegre porque sé que mi Dios me Ama, me acompaña y me alienta en todo momento. ¿Qué mejor compañero puedo pedir? Sé que me falta mucho por caminar, pero hasta ahora no me dejado de maravillar por este Gran Amor que me hace sonreír el corazón.

Santiago Fregonese

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

LO + ÚLTIMO DE JC