Juan Manuel de Prada es uno de los escritores y articulistas que con mayor acierto describe la deriva de Occidente y la situación que vive el hombre en el presente. Y lo hace desde una visión cristiana que va innata en su vida y en su obra, apunta Religión en Libertad que se ha hecho eco de una entrevista al escritor.

Refiriéndose al talento que ha recibido explica: “Dios me dio un don, que yo acepté sin reservas; y considero que toda mi vida  debo entregarla a ese don que Dios me regaló generosamente. La literatura es  mi forma de ser y estar en el mundo. No sirvo para otra cosa,  no podría hacer  otra cosa. Doy  muchas  gracias  a  Dios  por  haberme  dado  esa vocación y por no retirármela.

Se define así como «una  persona  católica,  creo  en  los  dogmas  que  proclama  la  Iglesia  y  he  tenido  una  experiencia  personal  de  la  Redención.»

Ante la crisis que vive el mundo que queda patente en la deriva moral, política y económica de Occidente considera que la solución la aporta el “pensamiento social cristiano”.

“La  autoridad  política tiene que volver a ser árbitro y no lacayo de los intereses económicos. Hay que volver a estimular las  economías  locales  y  nacionales,  y  tender hacia  una  propiedad  cada  vez  más  repartida,  que  es  exactamente  lo  que  pretenden  evitar   las   fuerzas   plutocráticas   transnacionales. Si tú, en lugar de hacer  billonario  a  Amazon,  consigues  crear  un  tejido  de  pequeños  propietarios,  vas  a  conseguir  que  la  riqueza  se  reparta  más.  Y,  a  la  vez,  vas  a  robustecer  los  vínculos  comunitarios:  el  prójimo  volverá  a  tener  rostro.

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