Fátima Sánchez Izquierdo es una joven pamplonica de 17 años que en unos días ingresará en el Monasterio del Buen Pastor de Zarautz, de las Carmelitas descalzas.

En una entrevista que le ha hecho Religión en Libertad, ha explicado su proceso vocacional. Educada en la fe católica por unos padres con los que ha participado en diferentes vivencias de algunos movimientos dentro de la Iglesia.

En 2º de la Eso leyó un libro sobre la Madre Teresa de Calcuta que despertó su vocación. A partir de ahí se pensó que Dios le podía estar pidiendo esa entrega. Pero esa idea se quedó un poco olvidada porque otra idea se hizo fuerte en mí: la de que podía llegar a todas las personas del mundo desde un mismo lugar, a través de la oración.

Buscó en Google diferentes congregaciones y con la que se sintió más atraída fue con las Carmelitas Descalzas. Leyó «Historia de un alma» de Santa Teresita de Lisieux que le encantó con la que se sintió identificada en algunas cosas. Empezó a hablar con un sacerdote que le ayudó en su discernimiento.

En la entrevista ella detalla más cómo llegó al Monasterio de Zarautz. Allí vio un Cristo que le transmitió de alguna manera: “Aquí estoy…, aquí te espero”.

Ahora que por fin ve cumplida la respuesta a la llamada de Dios, está muy feliz, con mucha paz: «tengo muchas ganas de entrar, estoy bastante ilusionada. También hay días que tengo un poquito de miedo, pero luego me pongo a rezar y, como en realidad me tiro a los brazos de Dios…, pues se me pasa el miedo, porque sé que me quiere muchísimo. Hay gente que me dice que soy muy valiente, pero yo no lo creo, el valiente es Dios que me ha elegido».

Puedes leer es testimonio completo en Religión en Libertad

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