Se trata de Lourdes y Gloria Salgado, las hermanas pequeñas de una familia numerosa de siete hijos, perteneciente a la Diócesis de Getafe .

El 8 de septiembre, fiesta de la natividad de la Virgen María, la más pequeña de la familia –Gloria, 18 años- ha ingresado en el Noviciado de la Orden de Nuestra Señora.

Sin embargo, Lourdes, 20 años, ingresará en noviembre como postulante en el convento burgalés de La Aguilera, en Iesu Communio.

Lourdes explica: «Jesús me llamó desde muy pequeña, pero durante  unos tres años olvidé y abandoné mi llamada y a Jesús por cosas del mundo que me atraían. Pero Jesús no ha dejado de buscarme y se ha empeñado en mí cada día de mi vida. Después de encontrarme de nuevo con Jesús y volver a descubrir que me quería para Él, no puedo hacer otra cosa que entregarme a la vida contemplativa. No puedo decir otra cosa que gracias. No merezco esta vida, solo es por misericordia suya que puedo vivir la vocación religiosa. Deseo vivir para siempre entregada a Él».

Gloria empieza diciendo que “lo mejor de mi vida es para Jesús». La orden religiosa en la que ingresa se dedica a la enseñanza y a la vida contemplativa. «Jesús me ha ido enamorando el corazón sencillamente, poco a poco. He visto como Jesús tiene sed de mí y como yo tengo sed de Él. Mi corazón nunca ha descansado en otra cosa más que en Él. También he visto lo roto que está el mundo, lo destrozado que está el corazón del hombre sin Jesús, la sed que tiene el mundo de Jesús y la sed que tiene Jesús del mundo. Y yo entrego mi vida entera para saciar ese “tengo sed”, doy mi vida por las almas, “para que tengan Vida”.

Continúa leyendo este testimonio tan bonito en la Diócesis de Getafe

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