Cuenta Catholick Click una historia bien bonita, que seguro que muchos desconocéis, sobre el los bombones Ferrero Rocher.

El empresario y maestro chocolatero italiano Michele Ferrero fue un gran católico devoto y peregrinaba todos los años al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Cuando lanzó el producto en 1982, lo llamó “Rocher”, que significa “cueva” en francés, en referencia a Rocher de Massabielle, la cueva donde la Virgen se apareció a la joven Bernardita. La textura rocosa del chocolate también tiene un propósito debido a esto.

El éxito de Ferrero se lo debemos a Nuestra Señora de Lourdes. Sin ella, poco podemos hacer”, manifestó en una ocasión Ferrero.

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