Jenna Fesemyer nació sin la cavidad de la cadera y la pierna izquierda debido a una enfermedad congénita. Siempre ha ido en silla de ruedas. Hoy representa a Estados Unidos en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021.

Cope ha recogido su historia, narra cómo gracias a su madre, quien fue atleta universitaria y profesora de gimnasia, Jenna encontró una gran motivación por el deporte y lo comenzó a practicar pese a sus dificultades.

Cuando fue a la universidad, se alojó una residencia católica pese a que ella no lo era. Su participación en un retiro espiritual fue decisivo en su vida. La primera Adoración Eucarística y primera Misa despertaron en ella un interés por la fe católica que culminaría con su Bautismo.

Ahora, Jenna Fesemyer, es una gran evangelizadora.

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