Carlos Rafael Martínez Jiménez es uno de los aspirantes al diaconado permanente de la Diócesis de Málaga. Está casado con Virginia y es padre de tres hijos.

«Estoy vinculado, desde los 16 años, a la asociación Misioneros de la Esperanza (MIES), donde recibí las promesas y votos», explica Carlos. Las bienaventuranzas fueron un punto importante en su proceso. También un viaje a Tierra Santa o su asistencia a la beatificación del Padre Arnáiz.

«Cuando el Señor te mira a los ojos, no te importa dejarlo todo para seguirlo».

Puedes leer este testimonio completo en Diócesis de Málaga

Artículo anterior¿Acompañamiento espiritual? | Diosidencias | HAM
Artículo siguienteTestimonio de Fe de un niño de 12 años que ya ha partido al cielo