Hoy tenemos la gran suerte de poder entrevistar a Josetxo Vera, director de Comunicación de la Conferencia Episcopal Española.

Josetxo, hace unos días en el Instagram de Jóvenes Católicos (JC) lanzamos la pregunta de si la Iglesia hoy conectaba con la gente joven un 70% decía que si y un 30% que no ¿Qué le falta a la Iglesia para llegar a esos descontentos?

Ese 70% me parece una cifra muy respetable. Piensa que, si a Misa acuden regularmente el 20% de los españoles, conectar con un 70% de jóvenes es bastante buen dato. Entiendo que son jóvenes cercanos a la vida de la Iglesia, pero está bien que ellos sientan que se pueden encontrar con la Iglesia en ese mundo digital. En cualquier caso, para alcanzar al resto, la responsabilidad es de los cristianos jóvenes, que “viven” habitualmente en Instagram, que conocen el lenguaje, la cultura y que saben cómo enganchar con más jóvenes. La misión eclesial de los jóvenes es evangelizar a los jóvenes.

En tu trabajo te habrás encontrado con el problema de cómo comunicar hoy la Fe ¿Cuáles son hoy, para ti, los retos y desafíos de la comunicación en la Iglesia?

El reto más importante es que todos los bautizados en la Iglesia se den cuenta de que una parte de la misión que tienen como bautizados es comunicar: contar lo que somos y lo que hacemos. Esto tiene un paso previo que es mejorar la conciencia de pertenencia, de ser parte de un Pueblo, de tener un objetivo común, compartido. Todos contamos a los demás lo que nos ilusiona, lo que nos alegra, lo que ilumina nuestras vidas: a veces son las vacaciones, los proyectos laborales, las alegrías deportivas. Así tiene que ser también con la comunicación de la fe: en la medida en que la fe mueve nuestras vidas nos proponemos comunicarla con más vigor. Lo vemos así en realidades eclesiales muy vigorosas, que son muy apostólicas porque viven una pertenencia comunitaria alegre y fuerte.

Muchos jóvenes al leer alguna noticia de la Iglesia, sobretodo, en los nuevos medios de comunicación se desconciertan ¿Cuáles es el papel hoy del mundo digital y qué opinas de los blogs que hay en el mundo digital?

El mundo digital tiene dos rasgos fuertes que hay que tener en cuenta al acceder a él. En primer lugar que la verdad no es evidente. La verdad exige un esfuerzo de consultar buenas fuentes, contrastar las noticias y los datos, ponerlos en relación con la enseñanza habitual de la Iglesia. La Iglesia es muy coherente, muy constante en su enseñanza, muy sólida, por eso, cuando algo nos desconcierta hay que dedicar tiempo a conocer la verdad.

Otro rasgo es el de la abundancia de la opinión. Muchas veces es una opinión poco relevante, poco formada, poco edificante, o incluso es una opinión que busca dañar, separar, destruir. No todas las opiniones son valiosas ni todas las opiniones son respetables. Por eso, antes de entrar a debatir con opiniones, hay que formarse bien en la enseñanza de la Iglesia para poder ser más valiosos en el mundo digital.

Encuentro muy valiosos y aprovechables los medios digitales que tienen su origen en una publicación en papel. En general tienen más medios, son más rigurosos en las informaciones, contrastan las fuentes, rectifican, confirman. Se suele decir que el papel lo aguanta todo, pero hay que reconocer que lo digital aguanta mucho más. Un informe reciente decía que el 50% de lo publicado digitalmente en 2022 sería falso. Cada vez es más necesario ser exigentes y rigurosos con la verdad.

Hace un tiempo te escuchamos que el mundo digital, las redes sociales, es un nuevo continente ¿Cómo piensas que se puede conquistar?

Con lo que enseña el Evangelio: tratando bien a las personas, siendo amables. Creando comunidades digitales cálidas donde las personas puedan descansar, sanarse, serenarse. Lugares en los que no se juzga sino que se acompaña. Espacios en los que la Iglesia pueda cumplir su misión pastoral de acompañar, proteger, cuidad, curar y sanar. 

Poco a poco, esa comunidad digital tendrá que hacerse presencial en algún lugar y en algún tiempo. Somos personas, con cuerpo y alma, así que los encuentros digitales tendrán que hacerse presenciales para poder así celebrar la fe. Aterrizar en un grupo de fe, en una comunidad parroquial, en un grupo de celebración de la fe. Pero mientras tanto, se puede hacer mucho bien en el continente digital.

Como especialista en comunicación nos gustaría, al final, que nos dieras algún consejo para que Jóvenes Católicos fuera un buen instrumento para la Evangelización.

Para anunciar bien el Evangelio hay que ser primero Evangelio, ser buena noticia. Eso depende de conocer bien al Señor, tener un trato personal de amistad con Jesús, recibirle, pedirle perdón y consejo. Con ese alimento se puede salir después al anuncio, que consiste sencillamente en vivir como Jesús. Los santos son quienes mejor contribuyen a la evangelización, su mejor instrumento. Así que la evangelización se sostiene e impulsa con la santidad de vida. 

Terminamos ya Josetxo. De verdad que valoramos el trabajo que desde el departamento de Comunicación de la CEE se lleva a cabo y esperamos que, de algún modo, podamos colaborar para difundir con vosotros en la difusión de la Verdad.

Muchas gracias a vosotros por vuestro trabajo. Quienes se empeñan en seguir a Jesús y serle fiel colaboran decisivamente en la comunicación de la Iglesia.

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