Desde que empecé con la cuenta he recibido muchísimos mensajes buscando consuelo ante situaciones de pérdida, de enfermedad o incomprensión… cuando el dolor llama a tu puerta uno puede llegar a desesperarse, a no saber a donde acudir… empeorando la situación.

Me he dado cuenta a lo largo de estos años cómo sufre el ser humano, qué miedo tiene al sufrimiento y cómo cuesta encajarlo.

Muchos me preguntáis “¿qué hago, Laura?” y yo, que soy consciente de que no existe una fórmula universal y que cada historia es única y por lo tanto cada sufrimiento es único… sólo te puedo decir algo y desde mi humilde experiencia:

El sufrimiento forma parte de la vida, hay ocasiones en que se hace insoportable, lo sé, pero ese dolor cuando es vivido desde la paz se hace menor, es más llevadero. Y la siguiente pregunta es… ¿cómo vivirlo desde la paz?…

Cuando uno acepta su situación ya entra en paz, ya no se encuentra luchando interiormente preguntándose el porqué… lo acepta, se relaja… y piensa “quizás todo esto tenga sentido”, quizás este dolor llegó a mi vida para despertar, para valorar, para hacerme como siempre digo, más pequeño y así poder amar más… lo dije la semana pasada… consiste en darle la vuelta, en poder transformar ese dolor en una llama de auténtico AMOR.

No hay mal que 100 años dure ni cuerpo que lo soporte, trabaja la paciencia… todo calmará, todo pasará… el tiempo es una herramienta imprescindible en este camino, y muy necesaria, es capaz de sanar y cicatrizar lo imposible.

Ojalá tuviera una fórmula infalible contra el dolor… pero eso ya sabes que no existe. No obstante, si confías y eres dócil… verás como ese dolor acabar configurando tu vida para bien… dejarás lágrimas por el camino, a veces rios… pero el agua es vida… llorar vivifica, limpia y ayuda a sanar.

No te desanimes… porque vas a poder amig@, adelante!

Laura ( @viajarentrelineas)

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