Salvador Brañas, capellán de Orvalle desde 1987, ha fallecido en Madrid esta madrugada a los 77 años de edad. Dedicó su vida a la atención de cada familia del Colegio, siendo guía y maestro para las alumnas.

Numerario del Opus Dei, preparó cada año, con especial entrega, a las alumnas para su Primera Confesión y Primera Comunión, a las que llamaba con el apelativo cariñoso de pocholas. Hablaba a las alumnas del confesionario como un salón de belleza donde entrabas despeinada y arrugada, y salías preciosa. En 2019 comenzó a padecer limitaciones y enfermedades que llevaría con discreción y alegría.

De carácter afable, en su predicación enseñaba constantemente nuevas jaculatorias, como esta que había aprendido de labios de su madre: Jesusito que estás en el copón, da un saltito y ven a mi corazón. Hablaba de las oraciones – bombón, haciendo referencia a la importancia de saborear cada oración y no tomarlas de un solo bocado.

Gran devoto de la Eucaristía, predicaba que «la Eucaristía no es un lujo sino una necesidad’’. El pilar de su vida fue el Amor. Amaba lo cotidiano y compartía sus hallazgos personales en sus predicaciones: ‘’Cuánto tiempo tratando de entender, cuando de lo que se trata es de Amar’’.

Las alumnas de 3º de Primaria hacían cola para poder hablar con él o confesarse. A las alumni les guardaba también especial cariño, como recuerda una de ellas: ‘’¡Cuantas anécdotas de las alumnas del Colegio Orvalle hemos vivido con él! Porque se dedicó a cuidarnos a todas, y sobre todo a recordarnos lo más importante: que Jesús te haga muy santa. Gracias Don Salvador por enseñarnos a querer a Jesús desde muy pequeñitas, y a que nunca estemos lejos de Él’’.

Puedes leer esta semblanza completa en la web del colegio Orvalle

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