El suicidio se ha convertido en la primera causa de muerte en los jóvenes españoles, algo que nunca había pasado en la historia desde que se dispone de estadísticas, según un artículo que publica El Correo.

Desde la Asociación Española de Pediatría se alerta que desde el inicio de la pandemia hay un aumento de la atención en urgencias a menores, que se ha traducido en un agravamiento de los trastornos de conducta alimentaria y un aumento de los casos de ansiedad, alteraciones obsesivo-compulsivas, depresión, autolesiones e intentos de suicido en adolescentes.

Al principio, el confinamiento tenía incluso su aliciente. Pero al final el aislamiento se ha cobrado su peaje. «Pronto comenzaron a aparecer problemas como apatía, inquietud, aburrimiento, dificultades de concentración, insomnio o miedos excesivos», relata la presidenta de la Sociedad de Psiquiatría Infantil, Azucena Díez.

Este tema requiere una profunda reflexión por parte de los adultos.

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