Martín Echavarría es decano de la Facultad de Psicología de la Universitat Abat Oliba CEU, en Barcelona. Religión en Libertad ha recogido su testimonio sobre el papel de la psicología en el discernimiento vocacional.

«Cuando se recurre a la ayuda del psicólogo desde ámbitos eclesiásticos, se debería tener bien presente que lo que la ciencia psicológica puede aportar por sí misma es una visión muy parcial. La visión de conjunto, si el psicólogo la tiene, no la recibe de la ciencia, sino de la filosofía y, si es un buen psicólogo católico, de la teología».

«En el caso del discernimiento vocacional, es muy importante que el psicólogo tenga esa visión de conjunto, aunque también los sacerdotes y formadores deben tener claro que el juicio último sobre la aptitud para el camino vocacional del seminarista o del religioso les corresponde a ellos, no al psicólogo».

Explica que como en otras materias, no todas las psicologías son compatibles con la fe. «De hecho, es un terreno en el que se debe tener mucho cuidado, porque la formación de los psicólogos, en prácticamente todas las universidades del mundo, incluso las católicas, es materialista y positivista, y muchas veces llena de prejuicios sobre la fe.»

Apuesta por «formar, a psicólogos y a sacerdotes y religiosos, para que comprendan la complejidad del ser humano a la luz de la fe y de la razón». Considera que «es tan importante, no sólo contar con psicólogos bien formados, sino con formadores santos, lúcidos y bien preparados intelectualmente».

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